viernes, 8 de junio de 2018

EL PERRO NEGRO



Desde que caí en el pozo sin fondo de la depresión, todo ha cambiado en mi vida. Apenas recuerdo como empezó ese estado, algunos expertos dicen que es como si siempre te acompañara un perro negro, no ladra ni te molesta, siempre está echado a mis pies, no se como apareció en casa, nunca había tenido un perro, la verdad es que a mi me gustan mas los gatos.
Creo que mi mujer lo saca a mear a la calle por las noches, es como si siempre hubiera estado en casa, perro triste, tiene ojeras y las orejas caídas.
Apareció como de la nada; tal vez mi mujer lo haya recogido de alguna perrera para hacerme terapia animal, parece mas triste que yo...
Es un perro grande, creo que es un labrador o un mastín canadiense; algunas veces le he dado algo de comer y ni siquiera me ha mirado, es un perro extraño, tal vez solo sea viejo...

Mi mujer duerme en posición fetal, muy encogida, como si se protegiera de algo o estuviera asustada por mi depresión. Antes siempre dormíamos con las piernas entrelazadas. Ahora nunca se vuelve hacia mi como antes, no hacemos el amor nunca, antes lo hacíamos tres o cuatro veces por semana.
Yo,la verdad, es que no tengo ganas de nada, estoy como hueco por dentro, incluso he dejado de fumar y de beber ron; miro con indiferencia mi colección de botellas de ron; mis amigos cuando viajan casi siempre me traen alguna botella de ron raro. Mi pipa reposa en el plumier japonés, sucia, con la mitad de la carga de tabaco azul que le puse la última vez que fumé.
Hace poco vinieron a verme mis amigos de toda la vida, los compañeros de interminables partidas de poker... No les dije nada, estaban muy graciosos con traje y camisa blanca con corbata, parecían pingüinos, no les dije nada, la verdad es que no me apetecía hablarles, no sabía que decirles y hablar de mi depresión no me apetecía nada; me duele algo dentro cuando hablo de eso... Supongo que mi mujer me disculpó...
Mi mujer me preocupa, creo que se ha contagiado de mi estado depresivo. Sale a trabajar temprano sin decir nada y vuelve a la noche, la noto triste y apagada.
Creo que se ha estropeado el equipo de música, pongo mis acostumbrados discos de música clásica y no suena nada...
No me importa mucho, en la casa hay un silencio que me da paz...
Se ve que la depresión produce esos fenómenos, espero que pronto salga de ese estado.
No duermo, tengo un insomnio absoluto, descanso todo el día con el perro negro a mis pies.
Me siento como cansado de todo, nada me importa...Cada vez tengo menos memoria, hago esfuerzos para acordarme como comenzó este estado y no consigo recordar nada.
Hoy es sábado, mi mujer suele hacer lavadoras y cosas de casa, hoy no, ha ido a la peluquería y ha vuelto muy guapa, no me había dado cuenta que se ha dejado el pelo largo, tal vez se ha puesto extensiones …
No se da cuenta de mi presencia... He estado observando como se ponía la ropa interior, ha dudado entre varias prendas, al fin se ha puesto bragas y sujetador de color celeste, a juego, esa ropa interior le queda muy bien, es muy sexi.
Se ha puesto un vestido azul marino ceñido...Está preciosa.
Hay que ver la cantidad de azules que existen, dicen que el azul es el color de la tristeza pero a mi me encanta.
Ella da vueltas por la casa, nerviosa, y yo no tengo ganas de decirle nada para que se calme.

Apenas toca nada, no quiere mancharse el vestido.
Ha sonado el timbre y se ha ido, he oído el tic-tac de sus zapatos de tacón alto mientras bajaba las escaleras.
¿Donde ha ido tan elegante? Algo me ha pinchado en mi estómago... No sé...
Tal vez me esté recuperando de esta puta depresión y todo vuelva a la normalidad.
Ha vuelto muy tarde, acompañada de Jonás, un antiguo novio, han estado hablando en el salón muy juntos, él le ha dicho que quería quedarse a dormir …
_Es pronto, lo he pasado muy mal desde que murió...
_La vida sigue -ha contestado él – la vida sigue y tu me gustas mucho...
Se han abrazado y él le ha robado un beso...
No se han dado cuenta de mi presencia... Empiezo a entender lo que pasó, recordar...
_Fue tan duro cuando tuve que reconocer el cadáver... - Dijo llorando – se tiró del acantilado de la playa donde pasamos las vacaciones, me siento culpable de no haber entendido lo que le pasaba...
Jonás se ha ido y ella se ha sentado en el sofá a mi lado sin saber que está apoyada en mis piernas

El perro negro, se ha puesto a ladrar indicándome la puerta de salida, no para de dar vueltas y de mover el rabo ¡quiere que salga de la casa!
Apenas he salido he caído al vacío, al acantilado donde me suicidé desesperado por el aburrimiento y la depresión, mi último pensamiento fue para ella, no quería dejarla sola y de alguna manera volví a casa...
F I N

sábado, 14 de abril de 2018

CAFÉ CON LECHE






No era gitano pero lo parecía, su madre era de Ecuador y su padre andaluz, de su madre heredó el color cobrizo casi mulato y de su padre una preciosa nariz aguileña, era un chico inteligente y reservado.
Enseguida le hicieron el vacío en el instituto; los gitanos apenas llegan a estudiar en los institutos, cuando terminan mal que bien la enseñanza primaria desaparecen y los maestros pancístas hacen una fiesta para celebrar su ausencia.
Una pandilla de de chicos violentos estropean un instituto.
Los medios represivos no funcionan con los menores, ellos saben que las leyes no permiten castigar a los menores, como máximo una expulsión temporal y poco mas.
Gitano es quien dice serlo, los hay de todos los colores, es lo mismo que decir que eres judío, te declaras judío y ya lo eres -claro está, a la vista de todas las personas normales, es mas complicado serlo oficialmente dentro de una comunidad judía o gitana, la cosa funciona por familias.
No se estaba mal en el barrio donde aterrizaron, su padre era un “arreglatodo” y su madre una “limpiatodo”nunca les faltaba el trabajo y ni siquiera tuvieron que ocupar un piso, pagaban un alquiler normal.
El instituto si era complicado; le llamaban el instituto de la esperanza, parecía un sarcasmo …
El primer día de clase entendió enseguida como funcionaba la cosa, había estado en varios institutos
y sabía que le harían una evaluación para ubicarlo en la clase adecuada...
Con él ni se molestaron...
¡Un gitano! - bufó la profesora encargada de las evaluaciones-
Desde que se había agravado la delincuencia juvenil todas las escuelas tenían una clase especial, la llamaban la clase de los niños perdidos.
Salió una ley que obligaba a todos los niños y adolescentes a permanecer cinco horas en clase al día
era una manera de tener a las peligrosas pandillas juveniles fuera de las calles unas horas. De hecho
la clase de los niños perdidos era como una prisión con dos guardias de seguridad y un maestro asustado al que nadie hacía caso...Barrotes en las ventanas, cámaras de seguridad etc. etc. cuando algún alumno quería ir al wc. Era acompañado por un guardia de seguridad.
Los profesores de esa clase pensaban al principio : De lo perdido saca lo que puedas pero casi todos
pedían la baja por depresión, aunque siempre llegaba algún profesor nuevo que había visto la película, rebelión en las aulas... La clase parecía de película, un montón de adolescentes tatuados y medio analfabetos esperando que pasaran las cinco horas.
Al principio de la ley escolar, los chicos eran “cazados” por la policía y entregados en las escuelas e institutos, media hora después ya estaban en la calle, agredían a los maestros y se fugaban cuando querían...En fin, un desastre...
A un concejal del ayuntamiento se le ocurrió la solución: Tres faltas a clase sin justificación y se suspendía la prestación social, por cada falta a clase un mes sin paga; a los mas recalcitrantes se les expulsaba del piso ocupado.
Fue una buena estrategia, de hecho las familias dependían del comportamiento del niño delincuente.

El profesor carcelero, dejó un pliego de hojas de evaluación que incluía un folio impreso con letras muy grandes, eran las normas de la clase de los niños perdidos.
_ ¿Sabes leer? - preguntó desdeñoso-
_ Si , - contestó lacónico el falso gitano-
_Rellena esto y lee las normas...
El muchacho asintió sin levantar la vista



Tómate tu tiempo... -Dijo el profesor -
Siempre adoptaba un tono autoritario duro como le habían aconsejado en el curso para chicos especiales.
El chico leyó detenidamente el cuestionario y marcó con una X todas las casillas
Cuando leyó : Origen y nacionalidad, se le ocurrió poner : Gitano...
_ Ya está, dijo en voz alta sin titubear …
El profesor levantó la cabeza sorprendido y se acercó a recoger los papeles
Todo estaba correcto... Sabía leer y escribir y como cantaba su aspecto era gitano, una rareza...
Un chico con aspecto feroz le preguntó desde la mesa de al lado...
_ ¿Como te llamas?
_Goyo, contestó sin añadir nada mas
_ ¿Eres caló? - Se atrevió-
Goyo le miró desde la profundidad de sus ojos negros... Una mirada de gitano .
Tengo que ensayar la mirada gitana -pensó- y agradeció el color que había heredado de su madre medio india...
Pasó el resto de la clase dibujando al natural, le encantaba dibujar.
Cuando llegó a casa, encontró a su padre intentando arreglar una cafetera que se resistía a sus habilidades .
_ ¿Que tal el instituto?
_Bien, bien... - Contestó para no asustarlo-
_¿Te han evaluado?
_Si...
_¿Problemas? - Dijo notando el poco entusiasmo de su hijo-
_Soy gitano, dijo con una media sonrisa...
_Los muy idiotas solo se fijan en el aspecto, soy moreno y con nariz de gancho y en consecuencia soy gitano...
_ No te preocupes, en el futuro, el mundo será café con leche, todos estaremos mezclados...
_ ¿Muchos arreglos? -terció el muchacho-
_No está mal – dijo el padre arreglador de trastos- esta puta cafetera que no quiere hacer café...
El padre y el hijo se pusieron a investigar las tripas de la cafetera maldita en silencio.

Al día siguiente, al entrar en el instituto, un guardia de seguridad le llamó.
_La jefa de estudios quiere verte...
Goyo asintió con la cabeza
_ ¿Donde es ? …
_Ven, yo te acompaño...
La jefa de estudios apenas levantó la cabeza para decirle que lo trasladaban a una clase normal.
_Pórtate bien – dijo con semblante autoritario pero un poco maternal.
A Goyo le encantaba estudiar, se sometió a un examen ligero y lo mandaron a una clase de su curso, ordenador, libros, compañeros normales... Respiró aliviado.
En el patio, la hora del recreo era lo peor, casi nadie hablaba con él, relacionarse con gitanos era lío seguro.
Los niños perdidos tenían su territorio en una zona del patio, alejados de las miradas de los seguretas, acercarse a ellos era peligroso, solo los mas atrevidos se relacionaban con ellos para conseguir un poco de chocolate de ese de fumar .
_ ¡ Eeeeeh gitano listo !
Goyo escuchó la voz de Archie, el cabecilla de la banda de los niños perdidos, un chico gordo de cabeza vacía.




_ Quería decirte que aquí se respetan los territorios, si quieres vender que sepas que este territorio es nuestro – dijo con gesto chulesco -
_ Tranqui, dijo entonando un perfecto acento gitano.
_No vendo chocolate...
No dijo nada mas y puso una pared de silencio entre los dos
_Estoy en otras cosas yo,- remató-
_ ¿Que vendes? -preguntó Archie buscando compadreo-
Goyo se puso el dedo en los labios en señal de silencio

Pasaron los días y Goyo se fue adaptando al instituto, procuraba no llamar mucho la atención y si alguien le preguntaba algo ponía voz de gitano; a veces practicaba ante el espejo engolando la voz para ser mas creíble.
A veces se acercaba a los grupos de gitanos para aprender sus formas y sus gestos, los gitanos no notaban nada.
Una de las veces que se acercó al grupo, un gitano viejo le preguntó...
_¿Tu de quién eres , niño?
_Rápido de reflejos contestó que unos payos me recogieron de pequeño, mis padres murieron y no tenía a nadie...
El viejo asintió sin responder nada, a partir de entonces cuando se acercaba a los gitanos nadie sospechaba nada, poco a poco lo fueron aceptando sin hacer preguntas.
Goyo comenzó a interesarse por la cultura gitana, por sus costumbres, por sus leyes, le impresionó mucho el respeto que le tenían a los ancianos. Formaban un mundo aparte, aprovechaban las ventajas de la sociedad pero vivían al margen de ella.
Ya se había corrido la voz que era un gitano adoptado por payos. Goyo prefería la compañía de los gitanos viejos que la compañía de los jóvenes; aprendía rápido a aparentar su personaje gitano.
En el patio, reinaban los niños perdidos imponiendo una férrea dictadura, robando a los mas débiles , vendiendo su “mandanga” a los consumidores; hasta los maestros les temían cuando los seguretas no estaban a la vista.
Ruy era un chico de esos rubios pajizos con muchas pecas, era alumno de la clase de Goyo, algunas veces habían hecho algún trabajo juntos; los niños perdidos no perdían ocasión para darle patadas disimuladamente o insultarle en voz baja.
Ruy notó que nunca lo hacían si estaba cerca de Goyo.
_ A ti nunca te hacen nada esos cabrones...
_Por la cuenta que les tiene – dijo muy serio Goyo-
_Claro, tu eres...
_ No soy la niñera de nadie, el patio es una zona libre – dijo Goyo mirándolo duramente -
_ Mi padre se quedó en el paro y me sacó del privado...
_Cabrones los hay en todas partes
_¡Que suerte ser gitano! - rió Ruy-
_ ¡Hazte! - Contestó Goyo riendo-
Y se hicieron amigos...
Los niños perdidos habían impuesto la ley del silencio, nadie se atrevía a denunciarlos a los seguretas, era imposible ser protegido personalmente por ellos, solo imponían un relativo orden aparente, algunos guardias eran gordos y viejos.
Y Ruy se convirtió en la sombra de Goyo, se pasaban apuntes, compartían bocadillos, formaban una burbuja al margen de los demás alumnos.

_Te invitamos a una pedida – le dijeron a Goyo el grupo de gitanos jóvenes -
_ No se lo que es eso...



Todos los amigos gitanos se rieron por su ignorancia...
_Es una fiesta – dijo uno de ellos- ponte la mejor ropa que tengas y no te preocupes de nada...
_¿Hay que llevar algún regalo?
Todos volvieron a reír …
_El Jhonny que se quiere casar y hay que conocer a la família, a lo mejor encuentras novia, casi todos los novios se conocen en las fiestas de pedida.
_ Bueno, iré – dijo Goyo interesado-

Los días antes de la fiesta, Goyo le estuvo dando la tabarra a su madre para que le preparara las mejores ropas
_¿Es que tienes novia? - Le dijo burlona -
_No, solo es una fiesta, me han invitado...
_ ¿Tan elegante? ¿Es del cole?...
_ No, es una petición de mano...
_¡ Que amigos mas formales que tienes! -Exclamó la madre-
_ Son gitanos , mamá...
_Cada vez tienes amigos mas raros, hijo...
_Ten cuidado... Tu ya sabes... - Dijo marcando el acento caliente de los ecuatorianos -
_No te preocupes, mami...
Goyo se había educado en las mas absoluta libertad; sus padres eran antiguos luchadores de la izquierda de toda la vida, listo como su madre y prudente como su padre.

Elegante como un pincel,llegó a la fiesta, buscó a sus amigos gitanos y entraron en la fiesta; las mesas estaban con toda la comida imaginable... Que no falte de ná decían las gitanas que proveían las mesas.
El novio, muy joven, apenas diecisiete años esperaba a la novia muy serio vestido con traje nuevo y corbata, muy serio en medio de sus padres.
Cuando hicieron acto de presencia los padres de la novia, se hizo un silencio absoluto, se dieron la mano ceremoniosamente, todos muy serios y elegantes, con corbata y trajes negros.
Un patriarca de respeto permanecía rodeado de niños, era muy viejo.
Mi hijo y su hija se quieren, pedimos con respeto si su familia está de acuerdo, dijo el padre del novio...
Será un honor para nosotros mezclar nuestras sangres , dijo el padre de la novia...
Se abrazaron emocionados, entonces apareció la novia, muy joven y muy elegante, era preciosa, con el pelo largo hasta la cintura, el novio, la tomó de la mano y le puso un brazalete de oro en señal de promesa y le dio un beso en la mejilla.
Las familias de los contrayentes se mezclaron y se retiraron a para discutir los detalles de la boda, las guitarras comenzaron a sonar y un viejo vestido de negro comenzó a cantar flamenco acompañado de palmas y golpes en las mesa.
Luego todo estalló de alegría, los jóvenes con los jóvenes,las mujeres con las mujeres, los casados formando grupos y muchos niños revoltosos, desafiantes, chulitos, juguetones, fumando y bebiendo sin que nadie les reprendiera.
Los gitanos son como las abejas, unos sin otros no son nada, se apoyan solo por el hecho de pertenecer a un clan familiar.
Uno de los amigos de Goyo, le presentó al patriarca de respeto.
Este es Goyo, dijo sin mas...
El patriarca lo miró de arriba a bajo, y le habló mirándolo a los ojos, apenas veía.
_Pórtate bien y no te metas en drogas...
_ A todos nos dice lo mismo – dijo su amigo-



Poco a poco se fue integrando en la fiesta, todos sus amigos le incitaban a beber e incluso lo obligaron a bailar; le presentaron chicas casaderas -todas muy jóvenes – todas le miraban a los ojos como si quisieran descubrir cosas en su mirada.
Ya todos sabían quien era, su historia de gitano adoptado había circulado por toda la comunidad.
Sus amigos jugaban a a emparejarlo presentándole chicas.
_ ¿Tu eres el gitano adoptao por los payos? - le preguntó Dessy sin mas preámbulos-
Dessy era una gitana de quince años, muy morena y con el pelo hasta la cintura.
_ Bueno, si... - Contestó Goyo sorprendido -
Y comenzaron a hablar de las cosas que hablan los jóvenes. Poco a poco se fueron alejando del barullo de la fiesta, buscando un poco de silencio, sus amigos le guiñaron un ojo y les dejaron tranquilos.
Ella le dijo: ¿Quieres ser mi novio?
Goyo se quedó como de piedra
_ Es que yo soy muy clara, dijo la Dessy entre risas al ver que Goyo se ponía colorado
Mas recuperado y animado por la sangría le dijo a la Dessy : Creo que los noviazgos gitanos son cortos y aburridos ¿no? Enseguida hay que casarse y mis padres me matarían...
Ella se rió de buena gana
_ Lo dices por el pañuelo?
_Bueno...- Goyo se había metido en un pantano dialéctico-
_Anda que no se pueden hacer cosas sin meterla – dijo desvergonzada -
_ Acabas de conocerme, no se si...
_Es que yo soy muy clara y tu me gustas mucho – dijo Dessy sin dejar de mirarlo a los ojos-
además estoy loca por que me toques sin que se entere nadie, si te echas un novio de familia
conocida enseguida te casan y yo no quiero casarme todavía...
Dessy le pilló la manga de la chaqueta y lo arrastró a un sitio apartado, se colgó a su cuello y le estampó un beso con lengua que dejó a Goyo mas de piedra.
Quedaron en unos almacenes del centro para verse secretamente...
_ Cuando me veas no hagas ni me digas nada, te haré una señal y me sigues... - dijo la chica-
Cuando terminó la fiesta, se reencontró con sus amigos que le contaron que Dessy había tenido novio y por eso casi nadie se le acercaba.
_ Un poco putilla la Dessy pero es buena chica y nunca hace putadas... Nunca falla
Cuando vieron la cara de Goyo todos se pusieron a reír
_ ¡Este se ha enamorao! … Y le pasaron varias veces el canuto de maría como a uno mas...

La tarde que Goyo había acudido a la cita de Dessy, se había puesto roja, el sol ardía en el horizonte anunciando viento o lluvia.
Goyo se mezcló entre la gente de los grandes almacenes buscando a Dessy; Ella lo estaba esperando en la sección de ropa de chicas, no parecía gitana, vestía una extraña falda ancha muy moderna y camiseta sin letras, se había recogido el pelo en un moño.
Mas tarde Dessy le contó que si las dependientas saben que eres gitana no dejan de seguirte, por si les robas...
_Ven a los probadores – le dijo -
Cuando vio que la dependienta que se alejaba, pilló la manga de Goyo y tiró de él hasta los cuartitos de probarse la ropa, cerró la puerta y pasó el pestillo.
_ Estaba loca por verte... - Le dijo colgándose al cuello del chico-
Se besaron hasta hacerse daño...
Enseguida, Dessy le abrió la bragueta del pantalón y cogió su pene
_ Mira como estás....
Dessy le chupó el pene mientras le masturbaba, con un poco de prisa, Goyo le metió la mano dentro de sus bragas de la chica, enseguida eyaculó en su mano.

Ella sacó un pañuelo muy blanco, bordado con sus iniciales para limpiarlo y se lo guardó entre sus pechos...
Lo oleré esta noche mientras me toco – le dijo mientras le miraba a los ojos muy seria-
Dessy y Goyo se encontraron muchas veces en sitios clandestinos, alejados, secretos, Goyo apenas tenía experiencia sexual y Dessy le guiaba las manos para que buscara los sitios del placer de las chicas.
Ni se te ocurra meter los dedos, le decía con cara de experta, si me los metes dentro tendrás que casarte...- Le decía entre risas-

Goyo cada vez estudiaba mas, le encantaba aprender cosas y soñaba con ser ingeniero y tener a su padre “arreglatodo” de ayudante .
Terminaba el curso y las notas de Goyo llamaron la atención de la directora de estudios
_ ¡Un gitano con esas notas!-Exclamó-
Se lo comunicó al director del instituto y este pilló las notas y se lo comunicó al concejal de educación, buscando méritos y ascensos.
El concejal convocó una reunión con los los patriarcas gitanos de la ciudad para publicitar la cosa y así asegurar el voto gitano, de paso poner a Goyo como ejemplo para futuros alumnos gitanos.
Hechos los planes el director del instituto redactó una carta para los padres de Goyo, invitándoles a un acto donde contarian con la presencia de autoridades de la enseñanza y de los patriarcas gitanos, se haría entrega al chico de una mención especial en el acto de entrega de las notas del instituto.
Le entregó la carta a la salida...
_ ¡Felicidades Goyo! - Le dijo sonriente- esto es para tus padres...
De camino a casa, Goyo abrió la carta con membrete de lujo y aceleró el paso muy alarmado.
Llegó a casa y entregó la casa a sus padres, su padre la leyó sin entender mucho lo de los patriarcas gitanos.
_ ¡Tenemos que irnos! - Dijo Goyo muy colorado- ¡ Y pronto!
_ Bueno... - Dijo el padre- Este sitio tampoco es una gran cosa – comenzando a entender-

Salieron temprano, solo tardaron dos días en empaquetar y resolver las cosas de los papeles, el padre de Goyo mandó una nota al instituto aduciendo una repentina gripe del chico.

Mientras viajaban, Goyo les fue contando a sus padres toda la verdad y sus peripecias de supervivencia como gitano impostado; su padre se partía el culo de risa la madre mas seria le dijo: Eso te pasa por mentir...
_ Era un infierno ese sitio, mamá...
El padre de Goyo zanjó la cuestión y les dijo que había encontrado una casa de alquiler en un pueblo cerca del campo y su esposa dijo que mejor.
_ ¡Y si vas a otro instituto, dices que eres mestizo, café con leche! - casi gritó la madre-
Y los tres rieron aliviados...


F I N








domingo, 4 de marzo de 2018

L A B A R C A



Pensaba que era una leyenda de esas de pueblos de pescadores, a veces me lo habían contado soto voce, pero incompleta.
Cuando se cuentan las leyendas con tantas precauciones, a mi se me enciende una lucecita roja en la cabeza y pienso que que hay algo de verdad.
A veces voy a la playa a pasear, ya nadie va a la playa, el cambio climático y la debilidad de la capa de ozono ha producido muchos melanomas; la seguridad social no te atiende si has tomado mucho el sol.
Desde que salieron al mercado los ordenadores cuánticos y los artilugios de realidad virtual, la gente se montaba su tiempo libre y sus fantasías en su casa. Los ricos y clases medias altas se van al espacio, a esas estaciones espaciales -hotel que han proliferado tanto; a jugar partidos de pelota en la ingravidez.
La mayoría de hoteles de la costa se han reconvertido en residencias geriátricas, la mayoría de la población vive en ciudades, dicho de otra forma, sitios baratos, salas de espera para morirse alejados; ser viejo esta muy mal visto, al principio fue una buena idea, pero al paso del tiempo se convirtieron en almacenes de viejos para que no molestaran.
Yo, cuando me quedé viudo, vendí mi fábrica de aparatos para respirar y me trasladé a vivir en mi casa de la costa de toda la vida a escribir y pintar.
El pueblo, ahora, esta casi vacío...Viejos paseando, cuidadores aburridos y habitantes del pueblo de toda la vida que no quisieron emigrar a las ciudades.
Este pueblo es una magnífica sala de espera para esperar la muerte, me encantan los paisajes marinos y las puestas de sol; pinto, hago fotos y escribo cosas que luego meto en un cajón.
También planto marihuana y algo de tabaco; todas las drogas se han legalizado pero la gente te mira raro si fumas tabaco y esa hierba... Otras drogas hacen el resto, el caso es que no me duela nada.
A veces bebemos vino sintético -es buenísimo- al abrigo de una barca abandonada con mi amiga Dory, algunas tardes la voy a buscar a la residencia, la llaman el cementerio de los elefantes, un antiguo hotel de lujo reconvertido en residencia geriátrica.
Todavía sirven alcohol en esa residencia, es caro, pero yo tengo mas dinero del que puedo gastar y no pasa nada, se ve que encontraron una bodega secreta de vinos y de licores y lo venden a escondidas.
Dory es negra, tiene 17 años; tuvo un accidente y perdió los brazos y las piernas a la altura de los codos y de las rodillas. La dejaron abandonada en una residencia de viejos no se sabe por qué...
Dory tiene unos ojos azules preciosos y una cara de buena chica que te pone tierno al mirarla...
A mi la verdad es que no me gusta hablar con viejos, es tan deprimente...
Dory solo sabe que despertó en esa residencia con las extremidades amputadas y no recuerda gran cosa mas...
A veces, al anochecer hacemos el amor al abrigo de la vieja barca abandonada, solo cuando ella me lo pide; hay temporadas que me lo pide muy seguido y tengo que tomar pastillas azules de esas...
Cuando regresamos a la residencia, siempre me dice...
_ No vayas a creer que soy tu puta, solo es que te quiero, estoy enamorada de ti aunque seas viejo...
Es un poco raro pero lo llevamos con naturalidad dadas las circunstancias.
Para tranquilidad de nuestras conciencias recitamos una especie de mantra …
Nadie quiere a los viejos, nadie quiere a los enfermos, a los tullidos, a los pobres...
Y ella añade: Nadie quiere a los negros...
Es raro ser negro ahora, casi una excentricidad, hace mas de treinta años que se inventó una crema que te la pones una sola vez y pillas el color que quieres para siempre, una vez le dije a Dory que si quería que se la comprara y dejó de hablarme una semana.



Cuando se enfada, me tortura con insultos de esos hirientes, crueles, de esos que hacen daño en donde mas duele... Luego se le pasa, pone la boca con globo y comienza a sonreír de nuevo.
No se si me quiere o es que no tiene a nadie mas que a mi.
Somos los reyes de los equilibrios precarios...
Todavía quedan personas normales en el pueblo, viejos arraigados que no se sabe porqué permanecen aquí. Algunas veces salen algunas barcas a pescar, como en un ritual extraño empujan las barcas al mar haciéndolas deslizar encima de maderos engrasados, lo hacen con precisión, como siempre lo han hecho. Salen por la tarde y parte de la noche, luego regresan y varan las barcas a empujones, seleccionan el pescado obtenido cuidadosamente repartiéndolo en tres partes, una parte para los dos marineros y dos para el dueño de la barca al que siguen llamando patrón. Como siempre, como toda la vida.
Aquella tarde de verano, Dory había terminado de leer la novela Lolita, de Navocov, en papel -algo muy raro en este tiempo- era muy gracioso verla pasar las hojas con un palito que se ponía en la boca. Se había negado a que le comprara un e- book estaba fascinada con los libros de papel.
Algunas veces íbamos a la biblioteca abandonada del pueblo -abrimos la puerta de una patada- llena de polvo y ratones – ratones de biblioteca, claro- cogíamos algún libro y volvíamos a cerrar la puerta, hacía muchos años que ya no se editaba en papel...
_¡Eres un guarro... - Me dijo entre bromas y veras-
_ Es que eso de tener una amante joven es de toda la vida... - dije yo un poco avergonzado-
_ ¿No te ha gustado?
_ Mejor un viejo en buen uso que un robot follador de silicona – dijo desdeñosa-
_ Pero está muy bien, si, ese “nabo” escribe muy bien...
Recalcó lo de “nabo” para darle un tono erótico a la conversación...
_ Hay muchas historias de esas por aquí... Antiguas... Hay una vieja en la resi que a veces me las cuenta cuando no puedo dormir.
_ ¿Si? - dije yo interesado-
_Si, la llamamos M- withe horse, es blanca como la nieve, tiene el pelo blanco larguísimo, también
blanco, unos ojos azules preciosos … Todo natural, creo que tiene mas de cien años.
_ ¿Podría hablar con ella? - Pregunté -
_ Claro, en la resi puede entrar todo el mundo, hay muy poco personal y agradecen un poco de
entretenimiento.:
_ Hay un pianista manco muy viejo que toca el piano muy bien por poca pasta.
_ Tráele algo a la withe o no te contará nada...
_¿Qué le gusta?
_ Galletas digestive, mermelada buena de arándanos y mantequilla, las galletas con mucha fibra
que tiene estreñimiento...
Estuve unos días en la gran ciudad a comprar cosas, apenas una visita a la fábrica de mis hijos que creo que me están olvidando; Seguramente toman de esas pastillas que hacen olvidar todo lo desagradable... Las pusieron de moda hace un par de años.
Volví en un coche eléctrico de esos que van solos, le dices al aparatito donde quieres ir y te lleva a la puerta, puedes poner música o conversación en lata, ya nadie tiene coche propio, llamas y ya está, metes la tarjeta en el dispositivo de pago y te lleva...
Apenas nos cruzamos con ningún vehículo por la límpísima autopista, algún camión sin chófer y poco mas... Todo silencioso y automático.
Pillé dos paquetes de kokies digestive , la mantequilla, la mermelada y me dirigí a la residencia pudridero de ancianos.
Cuando no pueda valerme – pensé- seguro que mis hijos me meterán en una de esas residencias.
Pero vaya, mientras hay vida hay esperanza... Y también preciosos acantilados para volar...




Entré sin problemas en la residencia, el celador me preguntó y solo se me ocurrió decir que era amigo de Dory.
_ Pase, está usted en su casa – dijo esbozando una sonrisa cómplice-
El celador era blanquísimo, se ve que se había pasado con la crema blanqueadora, tenía acento africano...
_ Pensé que te habías olvidado de mi – dijo Dory con cara de desdeño-
_ Estuve en la ciudad de compras... - dije disculpándome -
_Eso se avisa...
_ Seguro que has estado con una de esas putas de la ciudad...
_ ¡Ni se te ocurra tocarme ! - gritó-
_ Me ducharé si quieres, pero solo he ido a comprar... - Dije chulito-
Dory estaba ayudando en la cocina, le encantaba hacer comida casera con cosas que le daba la gente del pueblo, algunos todavía tenían pequeños huertos.
Estaba muy graciosa enfadada, si nofuera negra se le podrían ver los colores de su cara
Estaba muy rara enfundada en su exo-esqueleto que había heredado de un viejo rico, un antiguo mecánico electrónico se lo adaptó a su talla. Me quedé quieto esperando en silencio con los paquetes en la mano.
_ Hoy comes aquí, a ver si te desintoxicas de esas mierdas que se comen en la ciudad
Gracias – dije yo sabiendo que la tormenta había pasado.
Tomó una bandeja y la llenó de cosas para comer, yo la seguí como un perro amaestrado hasta una mesa alejada del inmenso comedor .
Se había quitado el exo- esqueleto que le permitía andar y coger las cosas y se sentó frente a mi.
_ ¿Sabes?... - Me dijo con esa carita de buena chica que me derrite-
_ Te he echado de menos, creí que no volverías …
_ Yo también te he echado de menos, mucho, mucho, mucho...
_ Quiero que me folles mucho después de comer... -Dijo imperativa-
_ Anda, come un poco -dije yo azorado-
Y le fui dando la comida en la boca a pequeños bocaditos como a ella le gustaba.
_ Te quiero mucho, ¿sabes? Estoy enamorada de ti aunque seas viejo,
Si estuviera bien, también te querría, siempre sueño que te abrazo con los brazos y las piernas...
_ Anda, come …
Me cuesta mucho fingir que estoy emocionado...
_ No soy una puta, solo es que te quiero...
Le limpié las lagrimas que corrían por su rostro.
Después de comer fuimos a ver a la la vieja white horse, estaba sentada en un cómodo sillón al lado del pianista manco que tocaba para ella.
No sabe una mierda de música, solo toca lo que se inventa – me dijo Dory-
A mi me pareció una música preciosa, lo que tocaba jamás volvería a tocarse, eran composiciones efímeras, únicas; con el muñón de la mano izquierda hacía lo que podía procurando que la música no sonara muy disonante.
Lo escuchamos un rato con respeto y aplaudimos al final.
_ Es lo mejor que he escuchado en muchos años – dije-
_ Y nunca la volverás a escuchar, -dijo riendo el pianista manco- olvido enseguida todo lo que
toco, creo que tengo principio de demencia...
La vieja blanca quedó encantada con mi regalo, casi me lo quitó de las manos cuando le dije lo que contenía.
Me contó la historia de la barca, despacio, tenía una voz perlada,encantadora, algo fatigada .
Tuve el privilegio de ver los ojos mas encantadores que he visto en mi vida, brillantes, con un inmenso mar de vida dentro.



No me canso de oír esa historia, me dijo Dory usando mi barriga como almohada debajo de la vieja barca, mientras fumaba de mi pipa llena de marihuana y tabaco rubio del bueno, tan difícil de encontrar, sorbió un poco del vino de Oporto que teníamos enterrado en la arena .
_ ¿Será verdad esa historia? - Preguntó -
_ No sé, pero es una historia fascinante...
Y se quedó dormida con la cabeza apoyada en mi pierna
Al atardecer, las gaviotas se adueñan de toda la playa, cada vez son mas atrevidas, el pico amarillo con una mancha roja, amenazantes, peligrosas...
El sol se pone a mi espalda entre las montañas, con ganas de volver por la mañana y brindarnos el espectáculo de un amanecer en el mar.
Recordé la historia de M-withe – horse mientras acomodaba los muñones de Dory...

Tiempos duros … Comenzó diciendo en su relato la anciana blanca, antes de que pasará todo lo que pasó en el mundo, antes de que el mundo se volviera loco con las máquinas...
Hace mucho, cuando la gente salía a pescar por necesidad, para dar de comer a sus familias, toda la playa estaba llenas de barcas de pesca, habían cofradías de pescadores, todo se hacía a mano.
Yo la escuché en silencio, su voz era tan dulce que la historia era lo menos importante, lo contaba tan bien...
Angeleta no se había casado, no podía tener hijos, su hermano de la misma edad tampoco se casó, era un poco retrasado pero pescaba muy bien y era fuerte.
Se habían acostumbrado a salir a pescar juntos, nadie se fiaba de un retrasado como marinero Angeleta salía cada atardecer con su hermano y volvían de madrugada.
Angeleta era una de esas mujeres que arden, y eso atrae a los hombres no se sabe como, en el pueblo la moral era muy estricta, los curas controlaban muy bien eso.
Entre bromas y veras, los dos hermanos follaban como locos cuando caía la noche y estaban alejados de las miradas de los pescadores.
Pues eso, que vino un alemán al pueblo -entonces comenzaban a llegar turistas – y se enamoró locamente de Angeleta, le importaba una mierda que no pudiera tener hijos, le decía que ahorro de condones … Que si eso, ya adoptarían un huérfano …
Cuando el hermano idiota los pilló en la cama no dijo nada.
Una noche salieron a pescar calamares de potera- pescar calamares uno a uno con anzuelos y luces-
El hermano idiota, violó y mató a Angelina con el palo de matar escórporas, acto seguido hizo un boquete en la barca y se ató el ancla en un pie, mientras gritaba como un loco... ¡Este coño es mío!
La vieja caballo blanco lo contaba tan bien, con pelos y señales, con detalles, describiendo el paisaje con detalles poéticos, describiendo a los personajes, poniéndole una entonación de rapsoda.
Yo la escuchaba absorto viéndola comer las digestive untadas con mantequilla y una cucharadita de mermelada encima.
Quería extenderse mas pero dijo: Esas galletas son geniales, me voy a cagar …

Dory despertó poco a poco, como si volviera de otros mundos, me dijo que había soñado que tenía brazos y piernas, que me abrazaba y me quería igual...
La levanté y ella se abrazó a mi cuello y puso lo que le quedaba de piernas en mi cintura, la silla de ruedas nos esperaba fuera de la arena.
_Llévame en brazos, estoy muy bien así, pesaré poco...
_ Me dolerá la espalda, soy un viejo...
_ Si me llevas así en brazos te la chuparé como a ti te gusta – dijo mimosa-
Le dije : Vale, en el oído, muy flojito, hay que tener en cuenta que sin medias piernas y medios brazos apenas pesa nada...
F I N

jueves, 8 de febrero de 2018

MENSAJE EN UNA BOTELLA





Me gusta pasear por la orilla del mar, en esa playa que tengo tan cerca, en invierno, cuando el mar huele a mar, cuando las gaviotas se adueñan de la playa, cuando los cormoranes juegan a pescar somsos sin decidirse a ser de la tierra o del mar.
Todo permanece en silencio después de comer – curiosamente todos comemos a la misma hora- los viejos duermen la siesta con la televisión encendida...
Las tardes son cortas en invierno y hay que aprovechar las horas de sol.

Encontré la botella entre los restos de cosas que trae el mar, algas, plásticos piedras... En invierno no pasan las máquinas limpiadoras automáticas.
Era una botella corriente, seguramente de vino; el tapón de corcho – una rareza en este tiempo- estaba bien metido en el gollete. Un mensaje de un naufrago, pensé jugando a las novelas...
La cogí y vi el papel que contenía a través de las pocas transparencias del vidrio...
Algún bromista jugando a los mensajes misteriosos – pensé -
Me la llevé a casa, no podía quitarle el tapón sin sacacorchos.

No le dije nada a mi marido, él siempre tan ocupado en sus cosas de los trenes.
Estaba emocionada, la curiosidad me salía por todos los poros; la guardé donde pongo mis cosas secretas y esperé al día siguiente.
Mi marido es el tipo mas puntual del mundo, es el jefe de la enorme estación de trenes que hay en mi pueblo.
Apenas pasan trenes ya, está en desuso desde hace años, apenas pasan trenes de pasajeros, uno a la semana, creo, solo trenes de mercancías o trenes averiados que van a las vías muertas a eso...A morir...
Desde hace muchos años, él se pasea con su uniforme impecable por los andenes y las enormes salas de espera, el silencio de la estación es impresionante; siempre con su bandera roja en la mano
y la gorra calada.
Le habían ofrecido jubilarse varias veces pero el se negó dando mil excusas; habían rumores que pronto se automatizaría la estación y se tapiarían las salas de espera.
Todas las vías ya se habían soterrado y los trenes circulaban por un tubo de vacío a velocidades increíbles para los no iniciados en las nuevas ingenierias.
Le besé en la oreja como cada mañana preguntándole que quería para comer; la respuesta siempre era la misma... Cualquier cosa estará bien...

Me costó mucho encontrar el sacacorchos, solo bebíamos vino en días especiales; lo encontré en el cajón de las cosas olvidadas.
Busqué la botella del mensaje y apliqué el tornillo metálico al corcho, estaba muy apretado y me costó mucho sacarlo.
Intenté sacar el mensaje pero el papel se había desplegado, el cuello de la botella era demasiado estrecho.
Probé con unas pinzas insistiendo en sacarlo entero, corría el riesgo de romper el papel que contenía la botella. Pensé tontamente en los tipos que introducen modelos de barcos en el interior de una botella, pieza a pieza, con pinzas y mucha paciencia. ¿Como lo hacen?...






Di unas vueltas por la casa buscando un artilugio que me permitiera extraer el mensaje y no encontré nada adecuado...
Tenía que ir al mercado a comprar verduras y dejé la botella tumbada sobre la mesa, ya se me ocurrirá algo -pensé-
Me dí prisa en comprar, estaba impaciente, el mensaje de la botella me tenía fascinada, sentía como un cosquilleo en la barriga, como cuando tienes un secreto romántico.
Comenzó a llover cuando regresaba a casa con la compra; siempre que llueve me pasan cosas maravillosas . Aunque esos tipos del poder ya hacen llover cuando quieren; desde que descubrieron ese producto que echan desde los aviones solo llueve cuando toca.
Supongo que alguien paga para que llueva...
Pero bueno, a mi me encanta la lluvia, sea natural o de bote, es lluvia al fin y al cabo.
Cuando llegué a casa me di cuenta que la botella del mensaje que había dejado sobre la mesa había rodado a causa de la corriente de aire y de la ventana abierta, se había caído al suelo rompiéndose a añicos.
No sé si solo fue una impresión pero todo el comedor olía a mar...
El mensaje estaba entre los cristales, se había desplegado, como desperezándose de un largo sueño húmedo...
Lo cogí sin pararme a barrer los cristales, con las manos temblorosas de emoción, me corté un poco en un dedo y el papel del mensaje se tiñó un poco de gotas de mi sangre.
Instintivamente me llevé el dedo a la boca y busqué ese líquido que regenera las heridas al instante, me puse una gota y la heridita se cerró al al momento.
Le dí una patada al robot barredor de suelos y se puso en marcha absorbiendo y triturando todos los restos de la botella rota.
El papel del mensaje estaba encima de la mesa con mis dos gotitas de sangre...
Cuando me disponía a leer el dichoso mensaje que me tenía loca de impaciencia, sonó el dispositivo móvil en el comedor; se había puesto rojo y en la pantalla parpadeaban las letras de : URGENTE
Dudé un momento, no sabía si atender la llamada o leer el puto mensaje...
Soy una chica responsable, algo grave estaba ocurriendo... Atendí al móvil.

_ ¿Está su marido en casa? - interrogó la voz-
Reconocí la voz del coordinador de la estación; un tipo que siempre me mira el culo cuando voy a hacer alguna gestión a la oficina central del ferrocarril – mi culo todavía es muy mirable por así decirlo-
Siempre que le pregunto a mi marido que le gustó de mi la primera vez que me vio y siempre me contesta igual: Tu culo... Yo hago como que me enfado, es más romántico decir: Tu mirada, tu personalidad, el brillo de tu pelo y todo eso...
Pero bueno, él es un Capricornio puro y nunca miente y a mi me gusta atraer a los hombres.

_ ¿Tiene idea de donde está su marido? - Preguntó muy preocupado el miraculo-
_ Salió de casa esta mañana, como siempre, como cada día... -Respondí preocupada-
El tono del coordinador sonaba a que todas las luces rojas estaban encendidas...
_ Es que no está en su puesto...
_ ¿Sabe si está enfermo o ha pasado algo raro?
_ No, si estuviera enfermo me lo hubiera dicho y hubiera avisado para el relevo, ya sabe lo estricto que es mi marido...
_ ¿Podría venir a la estación? Es que es muy raro....






Su voz sonaba metálica y alarmada.
La estación está a unos trescientos metros de casa, eso si, con muchas escaleras para llegar.
Me puse los zapatos planos y me dispuse a salir...
Apagué las cosas de la cocina y miré de reojo el mensaje de la botella con las dos manchitas de sangre, estuve tentada de leerlo de una puta vez pero pensé que no estaría bien...
Llegué a la enorme estación... Siempre me siento pequeña en ese vetusto edificio estilo imperio; a mi siempre me ha dado cosa ir a esa estación; siempre limpísima por la acción de los robots limpiadores automáticos, brillante, con esas enormes salas de espera siempre vacías con larguísimos pasillos anchos e interminables, esas taquillas sin nadie que las atienda...Parece que esté viva.
Te subes a ese tren y en dos horas estás en París, me decía mi marido cuando éramos novios...Yo le contestaba que en el tren tubo de vacío en doce minutos se llega a la ciudad de la luz …
Puso cara de que yo no entendía nada …
El placer no está en el viaje no en el destino...Me dijo muy serio...
Es verdad, le contesté yo coqueta, es como el sexo...
Se ve que le gustó y se casó conmigo...

Andamos un rato por los interminables andenes, dos seguratas, el coordinador miraculos y yo, los cuatro muy serios...
Enseguida reconocí la gorra y la banderola esa de hacer señales; siempre la quiere limpísima, la pongo cada día en la lavadora que lava,seca y plancha en dos minutos, sin detergente y sin agua...Una bendición tecnológica...
No sabía que decir...Era todo tan extraño...
Veinte años de casados... Sin hijos... El I.P.E. Nos denegó el permiso para tenerlos cuando tuve un ataque hormonal de madre y quería ser madre a toda costa; solo pueden ser padres las personas aptas genéticamente, la población está muy controlada, ya es muy raro ver a alguien enfermo, cuando se me pasó el ataque hormonal me alegré...Es un coñazo tener hijos.
Firmé los papeles de desaparición en el despacho del coordinador, no se podía hacer nada, solo esperar...
Al salir el coordinador me tocó el culo y yo esbocé una sonrisa tierna sin quejarme...
De camino a casa recordé las leyendas urbanas sobre los enormes cocodrilos blancos, mascotas abandonadas que habían mutado en los túneles inundados de la estación convirtiéndose en monstruos depredadores de personas. Yo personalmente pienso que son estrategias de la empresa para hacer desaparecer personas y así no tener que pagar despidos incómodos... ¿Quien sabe?...

Al llegar a casa recordé el mensaje de la botella con las manchitas de sangre...
Aquí sopla un viento que le llaman Tramontana, un poco fuerte... Y esa puta ventana que no cierra bien...
El mensaje había caído al suelo, arrastrado por el viento, el puto robot barresuelos se lo estaba comiendo, triturando... Todavía pude ver algunos restos de papel manchado de mi sangre.
Me dio mucha rabia, pero mucha mucha... Le di una patada al robot barredor y dijo: ¡¡aaayyy!!
-funciona a patadas y en voz- y se puso a barrer a toda marcha.
Sonó el artilugio telefónico y apareció la imagen del coordinador tocaculos...
_ Se que estarás muy agobiada y desconsolada … - Dijo con sonrisa pillina-
_¿Nos tomamos unas copas y hablamos del futuro?...
_Vale... - Dije yo pensando en un plan B para mi futuro...

FIN

sábado, 14 de octubre de 2017

EL PRISIONERO



¡Habla de una puta vez!
La sala de interrogatorios estaba pintada de blanco, un color blanco y brillante.
Una luz cenital, una silla y el preso esposado...
El preso se cansó de repetir una y otra vez que no sabía nada...
Las torturas se repetían metódicamente, punzantes, dolorosas, brutales...
El poli bueno, haciéndose el bueno, el poli malo asustando, amenazando, golpeándolo con la mano callosa y anillo de sello.
¿Pero que queréis que os diga? -Gritaba entre golpe y golpe -
¡Todo, cuéntalo todo o te arrepentirás! - Vociferaba el poli malo casi babeando del cabreo -
¡Yo no sé nada! ¡Os equivocáis de persona !
Otra hostia lo derribó de la silla …
¡Nosotros no nos equivocamos nunca !
Luego, apagaban la luz, meándose encima, cagándose de miedo, muerto de sed y hambre, sin saber si era de noche o de día, sin entender nada...

El prisionero había perdido la noción del tiempo y del espacio, se sentía como en una burbuja negra que de cuando en cuando se volvía blanca, cegadora, brillante...
Se encendió otra vez la luz cegadora y apareció el poli bueno con una sonrisa bonachona pegada a un rostro seboso de mal actor.
El prisionero se preguntó desde su incómoda postura – estaba tirado en el suelo con las esposas trabadas apretándole las muñecas -
¿Como sería el sistema para seleccionar policías buenos o malos? ¿Como serían las academias de policías? ¿Como los seleccionaban?...
Tal vez por su aspecto... El poli malo que le interrogaba era delgado y fibroso, con una barba en forma de perilla negra... Habían acertado, realmente daba miedo...


El poli bueno ayudó a levantarse al prisionero
_ Podrías ahorrarte todo eso... - Dijo el poli bueno con su mejor sonrisa -
_ Venga, vamos a comenzar de nuevo – dijo acomodando al prisionero en la silla -
_ Yo soy un mandado, cumplo órdenes, a mi no me gustan esas cosas ¿sabes? A mi compañero si le gusta,es un poco psicópata, disfruta haciendo daño, a veces cuando golpea pilla un poco de sangre y la saborea... A veces se le va la mano y el acusado ha salido con un traje de madera... Ya sabes …
_ Desde que pasó lo que pasó, nuestra sección tiene carta blanca, no tenemos responsabilidad penal, los jueces no intervienen en los servicios secretos...
_ Venga... Vamos a terminar con todo esto... Cuéntamelo todo y todo irá bien, no puedo protegerte indefinidamente, me da mucha lástima verte así, tienes la misma edad que mi hijo...
_ ¡ Pero que quiere que le cuente ! ¡No sé nada de lo me preguntan! - Dijo el prisionero aterrado -
_ Te advierto que esto solo es el principio – insistió con voz silbante – tenemos medios y métodos para hacerte hablar …
_ Vamos a ver... insistió el poli bueno
_ ¿Tienes família?
_ ¡Se lo he dicho cien veces! - gritó el prisionero -





_ Vengaaaa... - Dijo persuasivo el poli seboso con cara de bueno -
_Toda mi família murió, me adoptó un matrimonio viejo cuando tenía doce años, fueron muy buenos conmigo, me dejaron un piso y dinero suficiente para vivir cuando murieron...
_ ¡Se lo he contado cien veces!
_ ¡ Cuando me detuvieron perdí la cartera, ya le he dicho donde vivo !
_ En la dirección que nos diste no vive nadie, el piso está vacío, ni un mueble, ni un papel...
El prisionero permaneció en silencio, les había dado la dirección correcta...No se explicaba lo del piso vacío, en su piso tenía sus cosas, sus discos, su ropa...
_ ¿Tienes amigos? - pregunta de rutina -
_ Si, tengo amigos, como todo el mundo, pero no tengo amigos íntimos, solo de bares y de tomar unas cervezas y todo eso – atinó a decir -
_ ¿Novia... Esposa ? - El poli bueno se estaba aburriendo -
_ No, dijo el prisionero.
_ ¿No follas?
_ Voy a esos sitios de robots de silicona …
_ ¡Vaya! Cada vez son mas reales, dicen que casi es mejor que con una de verdad...
_ ¿ Se folla bien con esas muñecas? - dijo con una sonrisita de complicidad -
El preso no contestó
_ ¿Ves? Ya vamos avanzando, tienes amigos, la vida resuelta y follas con silicoides...
_ ¿Qué más?
El poli bueno permaneció un rato en silencio, un silencio espeso, expectante...
_ No tengo nada mas que decir, soy una persona normal que tiene una vida normal, no sé de que se me acusa...
_ ¡Quiero un abogado!
_ ¿Como en las películas? - Rió de buena gana el poli “gordobueno”-
_ ¡Tengo mis derechos, soy un ciudadano que paga impuestos! - Se atrevió a gritar -
_Venga... - Insistió el poli bueno haciéndo acopio de paciencia – Sigamos... Quiero que me cuentes todo, tu vida cotidiana, cualquier detalle; tus gustos, tus viajes, la gente con quién hablas normalmente...
El prisionero se sumió en un silencio bobo, con la boca un poco abierta y la mirada en un punto fijo
_ ¡Ya estamos con lo de siempre! - Masculló el poli bueno -
Lo zarandeó un poco pero no hubo ninguna respuesta...
Al momento entraron en la estancia el poli malo acompañado de una psicóloga, entre los dos policías tomaron al prisionero por las axilas y se lo llevaron a la habitación acolchada..
A la habitación de pensar, como decía la psicóloga...
_ Es un trozo de carne muerta, no siente dolor, no recuerda nada...
_ La antidroga que le hemos puesto no funciona...
_ He pasado un mal rato – dijo el poli que hacía de malo – es muy joven, cuando le golpeaba me dolía mas a mi que a él, no siente nada, encaja los golpes sin dolor.
_ Es que eres un sentimental, - dijo el poli que hacia de bueno -
_ ¡Son unos monstruos! ¡ No tienen piedad, no sienten lástima por nada!
_ El muy cabrón hizo estallar una bomba con metralla de tornillos en medio del festival infantil...
_ Más de cincuenta crios muertos y cientos de heridos...
_ ¡Es una locura, hay que hacer algo!
_ Al poli que hacía de malo se le saltaban las lágrimas al recordar la masacre; había sido uno de los primeros en acudir cuando sonaron las alarmas





_ Parece un buen chico, suena tan sincero cuando dice que es inocente...
_ No hay duda – dijo la psicóloga – las cámaras de seguridad lo grabaron un buen rato...
_ No hay ninguna causa que lo justifique...
_ Hay que pararlos de alguna manera...
El poli malo tenía razón, ya no habían guerras, el capitalismo se había esfumado de la sociedad, la comisión mundial ordenaba todo con justicia exquisita, la jornada laboral se había reducido a cuatro horas diarias cuatro días a la semana, la sanidad, la enseñanza eran totalmente gratis; apenas se cometían delitos y el respeto a la naturaleza era un bien prioritario en todos los aspectos.
Desde que pasó lo que pasó, todo había mejorado muchísimo. A ese tiempo de bonanza le llamaban el tiempo de las manzanas, nadie sabe por qué, la gente dibujaba manzanas como símbolo de bienestar.

Pero desde hacía varios años comenzaron a aparecer unos panfletos pegados en las paredes de los sitios públicos con el lema: REBELDES...
Solo esa palabra, letras negras con fondo amarillo, horizontales, verticales, en todas partes...
Hacía tanto tiempo que se había instalado el bienestar que la palabra casi carecía de sentido.
La mayoría de la gente pensaba que era alguna campaña de publicidad de nuevo diseño para sorprender al consumidor.

Estamos en el mejor de los mundos posibles, no hay motivo para esas barbaridades, si algo no funciona enseguida se resuelve o se mejora, los jueces son imparciales, puedes ser rico pero con tu propio esfuerzo, además ser rico ya no mola, casi nadie tiene mas de lo que necesita – concluyó el poli malo -

El prisionero se había meado encima, permanecía suelto y desnudo en la oscuridad del cuarto de pensar. Una oscuridad absoluta, diseñada para vaciar la mente.
La habitación oscura formaba parte del programa para intentar investigar el extraño terrorismo sin causa .
Un sitio absolutamente oscuro para recordar, para meditar, para arrepentirse... Pensaron los que estudiaban ese fenómeno
Enfrentar al individuo con la nada... Esa era la teoría...
Nada de comer, solo un poco de agua, silencio técnicamente perfecto...
El preso intentó recordar las circunstancias de su detención...
¡ No he hecho esa monstruosidad que sale en las fotos! … Solo pasaba por allí ¡ No he matado a esos niños! Se repetía a si mismo.
El silencio se impuso a sus pensamientos, la oscuridad absoluta le aterrorizaba, se tocaba y no estaba seguro que tocaba su piel-
¡Soy inocente! - gritó -
De alguna parte de la habitación negra y acolchada sonó la voz de la psicóloga...
¡ No !- No añadió nada mas -
¡ Me estáis torturando ! - gritó desesperado -
No le contestó nadie, y el prisionero se cagó encima de puro miedo
Se alejó un poco de su mierda hasta tocar el acolchado vertical de la pared y recibió una descarga eléctrica …
Pensar, no dormir... Pensó para si la psicóloga con frialdad profesional

El jefe de la rebelión recibió un mensaje por la red secreta.
A- 123 ha sido capturado vivo – leyó -



No se preocupó en absoluto, sabía que la droga del olvido no tiene suero antagonista, es irreversible.
Los rebeldes no se conocían entre si ; todo comenzó con un juego de tipos aburridos, desesperados por tanto bienestar, por tanto orden, ávidos de de nuevas experiencias, con ganas de espumar la adrenalina, de ponerse al límite.

Las ganas de hacer daño las llevaba dentro de toda la vida, disfrutaba haciendo daño; trabajaba en una empresa farmacéutica que investigaba medicamentos contra el mal de Alzheimer; fue un fracaso, los pacientes en vez de recuperar la memoria la perdían definitivamente. Se apoderó de la fórmula sin dejar huella …
Pillas al chico, hablas con él un rato, simpatizas y le pones la pastilla en el refresco... Fácil...
Al principio la droga tiene un efecto hipnótico, solo se trata de amueblarle la cabeza con una vida imaginaria y luego le das la bolsa con los explosivos...
Era como tener un ejército de zombies...

El prisionero intentó pensar haciendo un esfuerzo sobrehumano.
Puede que sea un mal sueño – se dijo a si mismo buscando consolarse -
Cada vez que intentaba recordar se topaba con un muro de desmemoria, intuía que sus recuerdos eran falsos pero no podía asegurarlo...
_ ¿Quién soy ? - se preguntó angustiado y en voz alta, no soportaba el silencio -
Se caía de sueño y la psicóloga lo dejó dormir, premio cada vez que intentes pensar, es de manual .
_ Ya es algo si es capaz de hacerse preguntas...
_ Tal vez todavía pueda soñar... Tal vez su memoria de pez inducida pueda cargar algún recuerdo de las cloacas de sus sueños... - Pensó la terapeuta esperanzada -

Poco a poco, las puertas de los sueños se fueron abriendo, construyendo mundos propios, paralelos a la realidad, fuera de lo físico; la mezcla de drogas había creado otros mundos, pescando trozos de
verdades inducidas, de recuerdos de su vida pasada...Como un surfísta loco, volando por encima de la materia, de la verdad y de las mentiras, mezclando sensaciones y pensamientos; un inmenso mar por descubrir...
El prisionero no lo dudó ni un momento, se sumergió en ese mar a pescar los peces de la verdad con los anzuelos de la memoria residual, ofreciéndose como cebo...
Poco a poco se volvió azul y recordó que su padre le había dicho que el agua del mar no es azul, es transparente e incolora, solo el cielo azul le da ese color...
Abrió la boca y se dejó tragar por el mar de sus sueño, había mordido el anzuelo...

Cuando los policías accedieron a la habitación oscura comprobaron que el prisionero se había ahogado en su propio vómito...
La psicóloga pensó que era lo mejor para él y se apiadó del chico, pensó que tampoco hubira resistido la realidad en caso de recuperar su memoria.
Se sentó en su despacho a la espera de otra barbaridad de los putos rebeldes del mal...


F I N