martes, 2 de mayo de 2017

YA NO PUEDO MAS





La nube del ya no puedo más había estado flotando en la casa de Morgana desde hacía meses; en la cocina de las prisas, se mezclaba con el vaho de la comida-mierda congelada, con las pizzas envasadas de las prisas; flotaba entre la suciedad que tenía que estar limpia, flotaba entre las excusas del: Mañana lo limpiaré.
Las prisas, el stress de mantener cierta disciplina en la educación de los niños.
El “ya no puedo más” se mezclaba en su tono de voz cada vez que le pedía a sus padres que se quedaran con los niños sacándolos a empujones de la dorada jubilación.
A veces pensaba dormir hasta el hartazgo los domingos, dormir sin límites de tiempo, premanecer en la zona rem hasta calmar el “ya no puedo más”, hacer escampar la nube de su mente.
Una vida sin planes, siempre pendiente de los números rojos o negros de la cuenta bancaria, ganando o perdiendo la loca carrera de llegar a fin de mes.
Mierda de vida...
El “ya no puedo mas” siempre flotando encima de su cabeza, una nube tormentosa particular,con sus rayos,sus truenos y a veces su pedrisco que arruinaba la cosecha cotidiana.
A veces miraba a su marido, un marido de esos de toda la vida, elegido sin pensar, en un calentón.
Cada vez mas gordo, cada vez mas neutro, cada vez mas marido y menos amante.
El polvo semanal ayudaba a mantener la estructura familiar; a veces ,ella, en sus pensamientos íntimos, se decía a si misma que la polla de su marido era la última columna que aguantaba su matrimonio.
Desde que él se tiró un pedo cuando Morgana le hacía una felación, ella tenía sequedad vaginal y desgana.
El se limitó a decir: Las judias no son una buena idea para las cenas de los sábados sabadetes, y soltó una carcajada que resonó en el silencio de la habitación...
Morgana vomitó y tuvo que ducharse mucho rato, enjabonándose repetidas veces.
-¡Joder! Vamos a terminar de follar – dijo él- son cosas que pasan, si los matrimonios no se perdonan los pedos no son matrimonios ni nada.
Desde entonces, la nube tormentosa se instaló aún mas cerca de su cabeza con truenos de sonido de pedo.
La geografía del asco ya abarcaba todo, la comida, la ropa, todo olía a pedo de judias …
Desde aquel día, Morgana comenzó a acostarse tarde, cuando “el” ya estaba dormido; esperaba con la excusa de hacer lavadoras o adelantar trabajo para el día siguiente, limpiaba sobre limpio o simplemente se sentaba en el sofá a mirar la tele.
“El” pensó que las mujeres son demasiado delicadas.
Ya se le pasará...Ha sido sin querer -pensaba- cada día llegaba mas tarde con la barriga llena de cerveza y con mas conversaciones de hombres de bar, entremezcladas con fútbol.
Morgana se sentía mejor en el trabajo de administrativa, con compañeros limpios; guardaba en el bolso la nube del “ya no puedo mas” se ponía en los labios la sonrisa de mujer razonablemente y una mirada de normalidad, nadie notaba nada...
Comía menos, le daba un poco de asco la comida, también comenzó a asistir a un gimnasio de esos modernos, sudar le sentaba bien.
A veces ni se acordaba del motivo de su enfado
Los tíos son unos guarros – sonaba de cuando en cuando en su cabeza-




La vida aparte se había instalado en su hogar...
El deseo de “el” de tenerla otra vez en la cama como los matrimonios normales flotaba en el ambiente, los patéticos intentos de “el” chocaban con la mirada de hielo de Morgana.
Un día le trajo rosas con la esperanza de ablandarla y aparecieron en la basura...
“El” nunca pensó que Morgana sería capaz de eso...
Fue lo que mas le caló, estuvo un rato mirando las rosas rojas en la basura y entendió que su matrimonio había terminado.
No hizo nada, no dijo nada, sabía que todo era inútil, cuando tu mujer tira las rosas en la basura todo está perdido...

Morgana esperaba impaciente la hora de salida del trabajo, para disfrutar de una hora de sudor en el gimnasio.
Sus cuarenta y cinco años se estaban moldeando a mejor a base de torsiones , flexiones y bailes con balón grandote; su figura volvía a lucir frente a los grandes espejos con barra que usaban las chicas que ensayaban ballet.
Los hombres se volvían a mirarle el culo, se sentía como un bombón apetitoso.
El “otro” esperó a Morgana a la salida del gimnasio haciéndose el encontradizo, le había gustado esa chica de mirada triste.
Si miras a una chica y te sostiene la mirada es que está interesada, es de manual eso, lo sabía de toda la vida.
_Hola, no te había visto por aquí... -Le dijo con la mejor de sus sonrisas-
_Soy nueva en este gimnasio... - Dijo con la olvidada risita de ligar-
_ ¿Un café? - se atrevió él-
_ Bueno... Hace tiempo que no tomo nada con desconocidos...
_ Si no hablas con desconocidos, nunca conocerás a nadie …
Los dos rieron de buena gana camino del bar
Entre miradas, café, verdades y medias mentiras se fueron contando sus vidas …
Mostraron sus respectivos escaparates, las personas son como las tiendas, lo primero que se ve es el escaparate.
Se metieron en una burbuja de simpatía mutua, jugando a tirarse feromonas; Morgana ni se acordaba que los niños tenían que cenar.
Cuando llegó a casa su marido intentaba calentar una pizza torpemente, haciéndose un lío con los minutos de cocción...
Ella musitó entre dientes un “semehahechotarde”con la mirada en el suelo...
“El”le dejó que terminara la cena y acostara a los niños sin hacer preguntas, se acercó a la nevera tomó una cerveza y la abrió camino de la tele, se sentó en el sofá con un nudo en la garganta y el mando de la tele, en busca del canal del fútbol...
Sin ver la repetición de las jugadas, sin poner en tela de juicio el penalty dudoso que significaba la muerte con patatas fritas de su equipo favorito...
Mientras, Morgana relamía recuerdos recientes mezclados con yogurt de kiwi de esos que llevan flavonoides bifidus activos y además no engordan.
Rumiaba una futura cita con el “otro”, con una buena coartada, buscando huecos para tener unas horas libres, soñando sin pensar.

No hizo falta cita con coartada, el “otro” esperó a que se vaciara el gimnasio y apareció en el vestuario donde Morgana terminaba de ducharse, olía a cremita de esa buena, de oferta pero buena
No hizo falta decir nada, el deseo tiene idioma própio...
La toalla de Morgana cayó sobre el piso apenas el “otro” se acercó mirándola a los ojos...





Rápido, rápido, contra la pared...
Rápido, rápido, besos y caricias atrevidas, saltándose preliminares...
Sube a la banqueta de láminas de madera mojada...
Rápido, rápido... Abrázame con tus piernas en la cintura...
Rápido, rápido... Penétrame muy dentro, estoy muy húmeda... Yo te morderé el cuello …
Rápido...Puede venir la chica que limpia los vestuarios por un sueldo de mierda...
Corazón desbocado, rápido, bombeando sangre enamorada...
Sin condón, sin mesura...Sin mirarse apenas …
Quiero...

Y el “ya no puedo más” se calmó del todo, ni rastro de la nube tormentosa y fétida que volaba por encima de la cabeza de Morgana, sobre su cabeza la alcachofa de la segunda plácida ducha de esa noche
Cuando salieron todavía se dieron besos con prisas en el parking...
Prisas y sonrisa de chica mala, prisa para una nueva vida, prisa para librarse de “el”
Prisas...

Cuando llegó a casa con la cara vestida de rojo, encontró a su madre recogiendo los platos de la cena de los niños, con cara de hacer preguntas, esparciendo, “porqués” y “que está pasando” por toda la cocina.
Ya había acostado a los niños con cuento de abuela incluido, “el” se había ido al bar...
¿Qué está pasando? -pregunto con tono de madre conciliadora-
_ Siempre os habéis comportado como un matrimonio normal....
_Demasiado normal – dijo Morgana-
Los hombres ya se sabe – dijo mamá comprensiva, cupabilizando por principio al marido-
_ Hay que tener paciencia con ellos, al principio tu padre...
Antes de que le contara por enésima vez su vida matrimonial, mamá escuchó con alarma la cantinela del “ya no puedo mas” con lágrimas...
_¿Es grave? ¿Qué te ha hecho?- preguntó alarmada-
_ Ya no le quiero...
_¿Solo es eso? … Ya sabes que con los años los hombres...
_¡No puedo más mamá! -Le gritó-
_Baja la voz, no grites, los niños duermen...
Los niños... Las cadenas que nunca se sueltan, los niños, tu carne echada a pasear por la vida...
Mamá leyó la decisión en la mirada de su hija, intuyendo la presencia de otro hombre en su vida y se preparó para lo peor.

Tenemos que hablar...
Me quiero separar...
A “el” no le sorprendió en absoluto, lo estaba esperando hacía días.
Ella se sintió cómoda con tanta facilidad y pidió hora a un abogado especialista en divorcios, de esos que no son muy caros, si hay acuerdo mutuo.
_Todo irá bien si no hay conflicto – le dijo el abogado de traje gris y camisa rosa con corbata a juego y uñas de manicura impecable.
_Te dejo la documentación para que la leas y si estas de acuerdo la firmas -dijo con voz de hielo antes de salir presurosamente a trabajar-
“El” la firmó sin leerla, eso si, le tembló un poco la mano, no se sabe si fue por la emoción o porque
los albañiles no suelen escribir muy bien...


Había firmado sin leer; lo normal es esos casos; la casa para la esposa con los hijos pequeños, seguir pagando la hipoteca y una cantidad al mes para la alimentación de los niños....
Su contrato de fin de obra casi había concluido, no tenia ganas de buscar otra obra ¿para qué?-se preguntó-

Cuando Morgana le preguntó si había firmado los papeles del abogado “el” asintió con la cabeza
_¿Cuando te vas a ir?- Preguntó con frialdad-
_Cuando tu me digas -dijo sin mirarla-
_¿Puedo despedirme de los niños?...
_¡Pero si los vas a tener todos los fines de semana! No seas tan dramático...
_Ya... -dijo con voz queda-

Llovía cuando “el” se fue de casa, apenas sin equipaje. Entró en la habitación de los niños y los besó mientras dormían, dejó las llaves encima de la mesa y cerró la puerta despacito.
Cuando bajó al portal, no supo donde ir, se sintió arrancado de su hogar, pensó que nada valía la pena sin su familia.
No había alquilado un piso y sus padres habían muerto hacía tiempo, la idea de ir a un hotel y darse tiempo para pensar le pareció absurda.
Se metió en su coche, su coche sucio y destartalado, a veces cuando hacía chapuzas por su cuenta lo utilizaba como transporte de sacos de cemento y herramientas.
Se sentó sin arrancarlo, se arrellanó en el asiento y lloró con la lluvia torrencial, estaba mojado y tenía frío, solo la lluvia lo mantenía en la realidad.
En un instante pasó por su mente toda su vida familiar, su boda con la mujer preñada, los esfuerzos para situarse en el mundo del trabajo; recordó los domingos por la mañana cuando los niños asaltaban su cama entre risas, si los sorprendían abrazados o muy juntos se echaban sobre él al grito
¡Mi papá es mío! ...Juegos, risas, vacaciones sin poder...
Facturas, hipoteca, horas y mas horas en la obra, niños con fiebre en urgencias, funambulismo para llegar a fin de mes...
Morgana le había visto subir al coche, esperaba que lo pusiera en marcha y se fuera, sentía remordimientos …
A veces los matrimonios no funcionan-pensó-
Muchos matrimonios se separan y se llevan bien, no pasa nada...- se convenció a si misma-
Y se fue a dormir...
Despertó a media noche, estaba nerviosa y desvelada.
Se puso la bata y descubrió a su hijo de seis años mirando por la ventana, tenía la nariz pegada en los cristales.
_ Papá está en el coche...
Se le rompió el corazón a trocitos, como si tuviera una copa de fino cristal en el pecho, miles de cristalitos punzantes se clavaron en sus pulmones dejándola casi sin respirar...
Bajó en bata y zapatillas y se acercó al coche abriendo la puerta con rabia...
_¡Pensaba que habías alquilado un piso! -casi le gritó-
_¡Anda, sube a casa, que no es necesario dar espectáculos!
Se paró el tiempo un ratito, mientras caminaban los dos bajo la lluvia...
Las gotas de lluvia disimulaban sus lágrimas.

Una tregua, un poco de vida normal, las casas solo son un refugio, ducharse, secarse con una toalla
limpia,un sofá convertido en cama...
_Puedes vivir aquí hasta que encuentres algo...
_Gracias...



Dar las gracias a veces es como un bofetón...

Procuraban no verse, coincidir lo menos posible, cuando Morgana llegaba a casa “el” ya dormía, comida aparte o fuera de casa.
Recibos encima de la mesa, compartir gastos...
Vida distante, compartir sin compartir bajo el techo necesario.

Cuando todo se calma, se vuelve al deseo...
Morgana y el “otro” estaban cansados de follar en los parkings, en el asiento de atrás del coche -casi los pillaron una vez cuando quisieron repetir lo del vestuario, segundas partes nunca fueron buenas
El “otro” vivía con sus padres y no podía ser...
Necesitaban una cama

Una tarde con los niños en casa de los abuelos... “El” no viene hasta muy tarde....
_Venga... -Le dijo mimosa- unas horas juntos en la cama....
_Vengaaaa, es el tercero derecha, te espero desnuda...
_No vayamos a liarla -dijo el “otro”
_Estoy divorciada, pronto se irá, pero ya estoy harta de follar como los novios ¿vale?
_Vale …
_Pondré sábanas de hilo...
Desnudos en la cama, un paraíso de unas horas
“El” había llegado de improviso, necesitaba documentación para un nuevo contrato de obra; entró sin hacer ruido; siempre entraba así últimamente, se sentía un intruso, ya no era su casa...
Escuchó las risas, los suspiros los gritos del juego de los amantes...
Entró en la habitación de los niños sin hacer ruido, contenido, intentando entender que su mujer ya no era su mujer, se sentó en la cama con la cabeza hundida entre las rodillas, temblando...
Entró en la habitación que antes había sido matrimonial, dando una patada en la puerta...
Como un autómata...Dejándose llevar por el instinto animal...
Ni se acordaba donde encontró ese hacha oxidada que siempre hay en las casas y nunca se usa para nada...
Apenas la dejó caer, era muy pesada...
El “otro” estaba encima de Morgana finalizando el segundo polvo; fue instantáneo, apenas consciente del daño, el hierro del hacha se había hundido en la espalda del amante, abriéndose paso entre las costillas y las vertebras dorsales fulminando la vida del chico, todo su peso se desplomó sobre ella...
Lo apartó de un manotazo y asestó el segundo hachazo entre los pechos de Morgana con los ojos cerrados...
Su suegra y los niños le encontraron colgando del balcón, se ve que que ató una cuerda en la barandilla y a su cuello y se dejó caer...
Todo el espacio se llenó de luces de ambulancias inútiles y de coches patrulla alulantes...
De gritos y llantos de niños que lo vieron todo...
Todo se había parado, olía a sangre reciente y a ambientador casero; la botella se había caído al suelo desparramando el líquido que olía a rosas...
Morgana lo había comprado de oferta en el super para disimular el olor a pedo de judias que solo olía en su cabeza....


F I N

viernes, 30 de septiembre de 2016

EL CUENTO DEL YA NO TE QUIERO

Nunca la quiso, no me explico como pudo estar tanto tiempo con ella, siempre pegada a el, siempre espiando todo lo que hacía, siempre bajo sospecha, sin intimidad, sin poder hacer nada a solas, sin siquiera poder soñar...
Siempre el orden, siempre lo correcto, hacer lo que hay que hacer, no salir del camino trazado, ni un centímetro, ni un ápice...
Su presencia es agobiante, es como una sombra, como su apéndice, una prolongación molesta de el mismo.
Su sola presencia le provocaba mal humor, como una punzada...
Su fuerte carácter, su voz aguda casi le asustaba, el siempre le decía que si a todo para que le dejara en paz.
Cada vez mas gorda, cada vez mas desconfiada, cada vez menos femenina...
Una tarde, estalló...
  • No te quiero, le dijo...
No estaba seguro si había sido su voz la que había pronunciado esas palabras.
Ella no entendió o no escuchó bien sus palabras
_ ¿Qué dices? - dijo con voz neutra -
_ No te quiero – repitió él -
Ella se quedó estupefacta y el tiempo se paró...
Hacía mucho tiempo que la palabra te quiero no se pronunciaba en su casa, parecía que ninguno de los dos hubiera entendido su significado.
La vieja palabra manoseada, estalló en medio del comedor, como si le hubiera tirado una granada de mano contra su esposa.
El nunca supo el efecto de su palabra explosiva...
Tilde – apócope de Matilde – se calló, tomó su bolso y el carrito de la compra y abrió la puerta de la calle.
Me voy a comprar – dijo como si no le hubiera escuchado -
Cuando salió cerró la puerta con un poco mas de fuerza que lo hacia habitualmente.
Se quedó solo intentando hacerse responsable de sus palabras, dentro de él se había abierto una puerta insospechada,una vieja puerta que ni él mismo sabía de su existencia.
Una puerta que dio paso a una corriente de aire fresco, casi helado,aire necesario para poder respirar
Se sintió liberado de algo que le oprimía, que le hacía daño.
No era un producto de ningún análisis, nada pensado de antemano, nada preparado, no siquiera el intento de hacer inteligente sus sentimientos, salió solo.

Cuando Tilde volvió de la compra, vació el contenido del carro encima de la mesa, colocó lentamente los alimentos en la nevera como hacía siempre; No despotricó como hacia habitualmente sobre lo caro que estaba todo. Se le notaba que había estado pensando durante el trayecto hacia el supermercado o mientras escogía los tomates o mientras palpaba los aguacates presionando el botón; si el botón de los aguacates se hunde es que ya están maduros...
Colgó el carrito en el rincón de la cocina donde siempre lo hacía.
¿Tienes una amante? - preguntó con voz pausada-
_ No, contestó él al punto, sin volver la espalda.





Tilde comenzó a preparar la comida, como cada día, la sagrada comida, siempre a la misma hora.
Permanecieron los dos en silencio, no encendieron la televisión como era su costumbre, dejaron
que el silencio se adueñara de todo; una atmósfera de nada con olor a comida envolvió todo el ambiente.
Salió al balcón,todos los muros de hipocresía se habían derrumbado, todo se volvió diferente, mas diáfano, despejado, meditó un rato sobre el poder de las palabras, se sentía como a punto de emprender un viaje a un sitio desconocido, con la tensión de no equivocarse de tren, le asustaba la idea de haber tomado un tren equivocado, un tren que le llevara a un sitio desconocido...
Tilde se acercó mas de lo habitual...
_ ¿Seguro que no tienes una amante? - preguntó muy seria-
_Ya soy mayor para esas cosas... - Contestó mirando a la calle -
Los silencios de Tilde son inquietantes, es como si bebiera energía del silencio.
Regresó a la cocina y él la vio trinchar cebolla sobre la madera de cedro, con rabia, unas gruesas lágrimas resbalaban en sus mejillas; él nunca supo si estaba llorando de verdad o era a causa de la cebolla.
Los matrimonios mayores no necesitan decirse te quiero, ya va todo incluido en el hecho de estar casados, ya se supone. Es el amor social, es lo normal...
Los que saben de eso, aseguran que el amor en la pareja solo dura alrededor de tres años, mas o menos 673 encuentros sexuales, lo que se tarda en destetar a un niño, luego es todo cuestión de buena voluntad y paciencia, una cuestión de domesticar los sentimientos salvajes.
Al fin y al cabo, solo se trata de construir un nido adecuado donde abandonarse y criar hijos, no gran cosa mas...
Pero el cerebro lo magnifica todo, lo adorna, lo hace idílico,para que nos guste y todo funcione en favor de la supervivencia.
Llega la noche, las camas matrimoniales están hechas para incentivar el sexo, para incentivar el conveniente vínculo.
_ ¿A ti qué coño te pasa? - preguntó Tilde en la oscuridad de la habitación matrimonial-
El se lo dijo fuerte y claro, sus palabras resonaron en las paredes de la estancia.
_Nada – contestó medio dormido- solo es que no te quiero...
Un largo silencio, a veces es necesario escuchar con el alma y eso lleva unos segundos …
Tilde se levantó lentamente y salió de la habitación de la cama grande, del armario de sus cosas de siempre, de las mesitas elegidas en consenso, de la percha donde colgaban los pijamas...
desde que se fueron sus hijos, hay tres habitaciones vacías
se fue a dormir a la habitación vacía de su hija, la de los tonos rosas...
El se durmió enseguida, se sentía ligero, liberado...
Antes de dormirse se prometió a si mismo no cargar con mas pesos; fingir es un peso que apenas deja andar.
Tilde se metió en la cama de la habitación rosa, encogida, en posición fetal, llenó la almohada de llanto con sal,un mar de lagrimas saladas, amargas, un mar de preguntas, de dudas, de miedo...
Un mar de incertidumbres, un mar de impotencia, un mar...
Todo iba tan bien, ya no criaba hijos, un marido tranquilo y trabajador, había dejado de trabajar en ese despacho, con ese jefe...
Ya no me quiere... He hecho todo lo que tenia que hacer, todo lo que se espera de una buena esposa
¿qué mas quiere? Seguro que lo ha pillado una de esas putas desesperadas que les llenan la cabeza de pájaros a los viejos para que las mantengan.
El es tan...
Últimamente está tan silencioso,tan raro, tan pensativo, desde que dejó de trabajar está como ausente...



Tilde acabó por dormirse, agotada de tanto pensar, no estaba acostumbrada a pensar en esas cosas.
Su último pensamiento antes de dormirse, antes de entrar en el mundo de los sueños fue una pregunta a si misma : ¿Cuando había sido la última vez que le dijo te quiero?
Y entro en la niebla de los sueños, en la niebla gris …
Despertó temprano, se sentó en la cama desorientada, queriendo pensar que todo había sido un sueño. Cuando recuperó la realidad, todas las obligaciones cotidianas de la mañana dejaron de tener sentido.
Se vistió lentamente con la ropa de diario, maldijo una vez mas su barriga que le impedía atarse los zapatos sin apoyarse en alguna silla, se avergonzó del pedo que expelió al inclinarse...
Se levantó y se miró en el espejo de cuerpo entero...
_ Estoy gorda, muy gorda, por eso ya no me quiere – se dijo convencida-
Nunca me ha dicho nada de mi peso...
Ya es tarde para adelgazar, a partir de los sesenta si adelgazas se cae todo...
Ya es tarde para todo, ya no puedo gustarle de ninguna manera – pensó frente al espejo-
Entró en el lavabo y se lavó la cara con abundante agua fría, pasó al salón y pensó que él había salido a andar como cada mañana; regresaría a desayunar como siempre, se animó y quiso creer que todo sería como siempre. Tal vez una crisis...
Preparó su zumo de naranja con tostadas, mantequilla y café, abrió un bote de su mermelada preferida, la de arándanos. En un platito colocó las dos pastillas de cada día, la del colesterol y la de
hipertensión; pronto regresaría, no hablarían del tema, los maridos también tienen sus crisis...
Esperó en vano, él no acudió a la acostumbrada ceremonia matinal del desayuno con televisión.
Desayunó sola, y luego paseó nerviosamente por la casa, vació la lavadora que se había parado hacía horas, la ropa se estaba arrugando, la puso en un cesto y subió a la terraza.
Lo encontró mirando a la nada, en un extremo de la terraza.
_¿No vienes a desayunar? - preguntó con normalidad -
El no dijo nada, ella tendió la ropa en silencio, cuando terminó emitió un sonoro suspiro para que el la oyera.
Bajó las escaleras interiores con una opresión en el pecho, con la certeza de que algo grave estaba pasando.
El siguió casi toda la mañana en su postura contemplativa, estática, sin saber que hacer, con la mirada perdida en la nada llena de cosas, sin ganas de entender nada, sin querer razonar, respirando silencios con rumores de coches, silencios con conversaciones de gentes que iban a sus cosas, vida de diario, vida cotidiana, silencios de cada día lo mismo.
Somos lo que hacemos -pensó – toda esa vida cotidiana, ese cada día lo mismo,ese sexo patético de personas mayores, esa falta de esperanza...
Es como vivir en una sala de espera sin saber lo que esperas, un mar infernal de aburrimiento...
Nada que hacer...
Hacer siempre lo debido para que no te consideren loco.
No la quiero, tenía que decírselo... Pobrecita...
El no quiso recordar su pasado, su vida transcurrida, todo ese tiempo perdido de vida normal.
Siempre se vive en el presente, el pasado y el futuro no son mas que medidas para organizar la existencia.
_ ¿Que vas a hacer? - preguntó ella esperando lo peor, esperando el drama-
_Nada … - Dijo él-
_¿De verdad que ya no me quieres?
_Sí, es verdad...
_ ¿He hecho algo mal?...
_ No, no se trata de eso...




_ Tal ves estés deprimido -dijo Tilde buscando soluciones-
_Nunca te había visto así de triste, andas todo el día dando vueltas por la casa, como sonámbulo
las depresiones tienen malas bromas, los psicólogos ayudan en eso, hay tratamientos...
mi cuñada tuvo una depresión y casi se muere de tristeza, siguió un tratamiento y ya está bien...
_No se trata de eso...
_¿Entonces, que te ocurre?...
_ No sé como expresarlo...
_¿Te vas a ir de casa?
_No...
_No sabría donde ir, soy un viejo, ya es tarde para eso...
_Yo tampoco sabría donde ir sin ti -dijo Tilde- es tarde para todo, estamos como muertos...
Nunca habíamos hablado así a lo largo de nuestro matrimonio...
Luego las lágrimas y el silencio...
El no saber que decir, presos del rizo maldito...
Un rizo maldito, un torbellino de nada, vacío, que los atrapaba a los dos.
El se pasó todo el día en su estudio lleno de cosas, lleno de libros mudos, lleno de entretenimientos para no aburrirse; se sentía como un niño mimado con la habitación llena de juguetes sin saber a que jugar.
Pensó seriamente sobre la depresión, pero desechó enseguida la idea de leer algo sobre eso.
Le gustaba acariciar las palabras y acarició tristeza, las palabras casi nunca expresan lo que se siente
solo sirven para razonar, solo te llevan al orden.
Tilde dejó de hacer las cosas normales de la casa, dejó de hacer todo, de limpiar, de cocinar, se abandonó, poco a poco fue entendiendo cosas que solo había atisbado en momentos de reflexión,pensó que solo eran cosas para leer en los libros, nada que ver en la vida real.
Los recuerdos de su vida matrimonial pasaron por su memoria como un relámpago.
También pensó en el amor y en su vida sexual.
Somos presos de la naturaleza, apenas nada es decisión nuestra, la naturaleza nos da varias opciones
y elegimos la mas fácil, la ley del mínimo esfuerzo.
Pero nunca decidimos nosotros, hacemos lo debido.
Era tan delicado... -Recordó el día que se conocieron -
Luego tan travieso, tan atrevido... Sabía que estaba loca por el y se pasaba de la raya haciendo esas cosas tan...
Al principio me asustaba, me casé virgen...
Luego me encantaban las travesuras que hacía con mi cuerpo...
Recordó cuando ella le dijo, soy tuya, hazme lo que quieras... Me encantaba ser suya...
Recordó cuando se compró una rapadora eléctrica, preparó un baño caliente y los dos se raparon el pubis entre risas y champagne, compró aquellas dos copas carísimas de cristal e hicimos el amor en la bañera.
No te quiero... Esas palabras habían puesto todo patas arriba, él había pulsado el botón rojo y todo
había estallado; Toda la mierda de vida cotidiana ordenada se había esparcido por toda la casa.
No te quiero, y años de sacrificios, de trabajo de criar hijos...
Todas las ilusiones de futuro,todos los planes de viajes maravillosos...
Todo dejó de tener sentido, la verdad había llamado a la puerta.
Pensó en ella, se preguntó como se sentiría, de que manera se había roto por dentro...
La vida real se había adueñado de ellos, solo miedo contra orden, el no te quiero había llenado la casa de mierda, paredes incluidas...
Imposible de limpiar una cosa así...





Era tan travieso... Al principio no me gustaban tantas posturas, pero luego comenzó a encantarme
esa manera de tocarme, me metía los dedos en todas partes, me cortaba la respiración esa manera de follar, era como un vicio, como una droga, algo que no podía dejar de hacer, a veces lo provocaba en el sofá para irnos mas pronto a la cama...
Luego los niños y todo eso que hace que un matrimonio se realice.
Cuando las mujeres se hacen madres, aman de otra manera a sus hombres, son mas madres que amantes...
Poco a poco, sin pretenderlo, se dejaron ir, dejaron de hacer cosas para justificar su existencia,cosas cotidianas, necesarias solo para una vida normal. Comían solo cuando tenían hambre, apenas salían a comprar, dejaron de ver la televisión, Tilde le tiró el jarrón chino en la pantalla y dejó de funcionar.
Dejaron de lavarse, tenían la costumbre de ducharse cada día.
Se instalaron en la sala de espera, esperando que la muerte los viniera a buscar, asomándose a la puerta llamando al siguiente.
_ ¿Como me va a querer con este cuerpo? -Tilde se miraba constantemente en el espejo de cuerpo entero de su habitación-
Es tonta y aburrida – rumiaba él-
Todo se puso lento y extraño en sus vidas... Los dos volvieron a fumar y a beber …
Al atardecer se asomaban a la terraza a mirar el cielo, a ver como se ponía el sol, sin apenas mirarse; dejaron de regar las plantas, las dejaron morir de sed, solo los cactus sobrevivieron...
Escuchaban los ladridos de perros lejanos, conversaciones inconexas de gente normal que pasaba por la calle.
-Hueles mal – dijo Tilde -
El levantó el brazo para olerse la axila.
_ Si. - dijo mirándola a los ojos – necesitamos un baño para quitarnos toda esa mierda de encima...
El se fue quitando la ropa camino de la bañera...
Tilde le siguió dejando un rastro de prendas sucias, sudadas, malolientes...
El preparó todo, la bañera redonda rebosaba de agua caliente, la invitó a sentarse y le fue afeitando
el vello púbico, despacio, poniéndole crema de afeitar en todos los pliegues de su piel, luego Tilde hizo lo mismo con él...
Sus movimientos eran extremadamente pausados, como a cámara lenta …
Se miraban muy serios sabiendo lo que tenían que hacer, seguros, con movimientos mecánicos...
Lo habían hecho tantas veces, antes de que sus hijos comenzaron a molestar sus travesuras eróticas.
Lentamente encendieron muchas velitas y apagaron las luces.
El tapón del champagne carísimo saltó del cuello de la botella donde estaba preso, rebotando por las paredes del cuarto de baño, rompiendo el silencio, acabó flotando en el agua de la bañera.
Llenaron las copas de finísimo cristal, hacía tanto tiempo que no las usaban...
Las miraron con detenimiento, recordando...
Bebieron en silencio sin siquiera brindar, terminaron la botella ya sumergidos en el agua caliente.
Rompieron las copas...
_ ¿Me vas a follar? - Preguntó Tilde -
_ No, ya no me gustas...
El le tomó la mano delicadamente pero con firmeza...
Cuando Tilde sintió un leve arañazo en la muñeca y el agua comenzó a teñirse de rojo, ella sonrió aliviada dejándose hacer.
El ya se había cortado las suyas con los cristales de las copas rotas...
Miró su cara iluminada por el resplandor de las velas, la encontró hermosa...
Ella no cerró los ojos, quería seguir mirándolo mientras se le escapaba la vida, buscando la plácida
agua caliente, sin apenas dolor...



Te quiero, - musitó él antes de morirse-
No se sabe si ella pudo escuchar sus palabras...
Cuando sus hijos llegaron alarmados...
Los vecinos extrañados por su ausencia...
La policía con su cara profesional, sin alma...
Todos se quedaron en silencio, contemplando la sonrisa de Tilde, su cara blanca desangrada con el fondo rojo...
El con la cabeza sumergida, con los ojos abiertos, como en las películas...


FIN



martes, 9 de agosto de 2016

EL CASI NADA CUÁNTICO





Desde que me operé de la edad – en mala hora lo hice – mi vida ha sido
una constante repetición, nada me consuela, el aburrimiento me come, siempre
sumido en ese vacío de días calcados; los días calcados van cogidos de la mano
formando una hilera repetitiva.
Nada de lo que hago tiene sentido, hacer cosas no me lleva a nada, sé lo que va a pasar
está todo previsto, solo soy lo que hago y apenas hago nada...
Recuerdo que todo iba bien, una vida normal como la vida de toda la vida,
naces,creces,te reproduces y te mueres.

Todo comenzó cuando se inventaron los ordenadores cuánticos – eso solo fue el principio-la
ciencia es como una escalera, un escalón te lleva a otro...
Se ve que subieron diez escalones de golpe a partir de los nuevos descubrimientos
sobre la realidad cuántica...Un desastre de cojones...
Todas las leyes de la física anteriores saltaron por los aires...
Einstein y su puta madre... Solo teorías matemáticas de pizarra...
Hopkyns un chiste malo... Se murió de pena, creo... Y mira que le costaba morirse
con lo jodido que estaba.
Cuando todo ese lío, a mi me pilló con pelas y fui uno de los primeros en operarme
de los años; la gente normal comenzó mas tarde, al principio daba “yuyu”...
Luego ya todo fue una locura...
Era una operación sencilla, se trataba de insertar un chip cerca de la amígdala
cerebral y ya está...
Te la ponen en una operación ambulatoria, apenas una hendidura en la nuca
y ya no te mueres...
La vejez se produce cuando las células dejan de reproducirse bien, cada vez lo hacen
peor, te oxidas y te conviertes en un viejo decrépito...En fin, que te mueres de viejo
o de alguna enfermedad de esas de viejos.
Pues no, si te pones el chip de los cojones no te mueres...
Una locura... Eso si, los primeros años sin envejecer, una pasada...
¡Tenía un subidón!
¡Joder! ¡Me encontraba pletórico!
Me apunté a un gimnasio para ponerme las carnes bien, me miraba al espejo y alucinaba
Guapo, joven e inmortal …
Mi mujer que no quería operarse me lo advirtió: Eso no puede ser normal... No es
natural...
...Y yo cada vez mas guapo...
Natural, natural... - Le contesté yo -
¡¡Todo es natural!! Todo lo que existe es natural...
Me largué de casa, mi mujer se estaba haciendo vieja y no molaba, ya daba cosa estar
con ella, siempre agobiada por la nueva vida cuántica …
Ocurrieron muchas cosas casi de golpe – apenas ya no lo recuerdo – casi todo de golpe
como una catarata de acontecimientos, día a día lo imposible se estaba haciendo posible y
cotidiano.
Toda esa situación tuvo sus consecuencias sociológicas, la población se fue reduciendo de una manera drástica, apenas se tenían hijos y a nadie parecía importarle.
También ocurrió que un montón de operados de los años, se suicidaron a causa del
aburrimiento, la operación de los años era irreversible...
Los jóvenes auténticos – se apodaban los tiernos – miraban a los viejos operados con repulsión, con asco; para los viejos operados era un rollo tener que disimular constantemente
que no se les notara la juventud de bote...
Cada la sociedad, la población entera se volvió muy científica, abandonaron los trabajosnormales y entraron de lleno en la industria científica.
Los cultivos de agricultura se automatizaron totalmente, toda la población se fue concentrando en las ciudades, cerca de los polígonos científicos.
Cuando la teletransportación se hizo realidad los cambios se hicieron tan brutales … Ya nada fue como antes, el futuro había comenzado.
Manejar la energía y la materia a voluntad no era poca cosa
la velocidad de la luz dejó de ser ese muro donde se estrellaban los viajes espaciales, los viajes a los exo- planetas se hicieron posibles...
Poco a poco la tierra se fue despoblando, una puta ruina, daba pena ir a los sitios,casi nunca encontrabas gente para divertirte un rato, todo dedicado a la puta ciencia de los
cojones...
Las colonias comenzaron a establecerse masívamente y encontrar otras civilizaciones en el espacio mantenía la ilusión de los seres humanos.
La física cuántica de los cojones, abría puertas y mas puertas al conocimiento de la verdadera realidad...
Los exo-planetas, copias fidedignas de la naturaleza de la tierra tenían de todo, mares, ríos y selvas preciosas donde se podía respirar, eso si, con animales un poco raros...
Pero ni rastro de algún ser parecido a la raza humana.
La industria y la agricultura estaba totalmente robotizada, ya no había que trabajar era  casi como el paraíso en la tierra...
En todas partes habían unas maquinas expendedoras de barritas alimenticias, bastaba comer una para estar saciado todo el día.
Esa rara evolución de la especie humana, también había mitigado el deseo sexual a la par de la sensación de hambre.
Sólo el ansia del conocimiento mantenía vivos a los humanos, saber, conocer, investigar encontrar todas las respuestas y cada respuesta generaba otra pregunta.
Pero yo...Veía las cosas de otro modo, me gustaba vivir en la tierra, nunca me habían gustado las  aglomeraciones y ahora con las migraciones espaciales de los cojones había un montón de
sitios donde ir sin que nadie me molestara, sitios solitarios, parajes tranquilos, todo gratis todo posible...
A veces pillaba el teletransportador y me trasladaba a sitios antes muy turísticos, a esos sitios maravillosos antes tan visitados y tan caros.
Tanto rollo con el cambio climático y resultó que no pasaba nada, todo era como siempre la vieja tierra resistía de puta madre, seguía siendo un sitio ideal para vivir.
Somos lo que hacemos y yo no tenía nada que hacer, si no haces nada no eres nada .
Como yo,había gente rara, personas que les importaba un huevo la ciencia y las exploraciones espaciales, personas que solo querían vivir sin hacerse tantas preguntas.


Empleaba mi tiempo – hablar de tiempo ya daba risa, solo existía el presente – en visitar
sitios maravillosos, playas solitarias paradisíacas, montañas maravillosas y todo eso...
Sitios con hoteles de lujo abandonados; me estaba convirtiendo en un poeta melancólico y romántico en medio de un mundo científico que ya no entendía.
Ni siquiera me preocupaba que sería de toda esa población residual al margen de laciencia, atrapados en un limbo de existencia incierta y eterna, fuera del tiempo...
Me importaba una mierda si existían los marcianitos o si en esa puta estrella habían exoplanetas habitables.
Me había teletransportado a un pueblo con playa maravillosa, había paseado por el pueblo abandonado, todas las puertas estaban abiertas, podía curiosear a mi antojo,mola pasearen silencio escuchando mis pisadas al andar.
Entré en el salón de la recepción de un hotel de lujo y me senté en un sillón a escuchar música, me gusta poner la música a todo volumen, el sonido envolvente a tope me transporta, me siento acompañado, me gusta...
Me gustan las cosas reales aunque la realidad no sea tan real como nos cuentan, me da igual, solo quiero estar bien...
Escuchar música antigua acompañado de mi mismo es un placer, me gusta,me produce sensaciones misteriosas,mágicas...
No necesito pensar, sólo escuchar y sentir...
No necesito preocuparme ni por el tiempo ni por la distancia, incluso a veces me desplazo físicamente, me gusta andar, no me gusta mucho el traslator para las distancias cortas la descomposición de mis células me produce mucha sequedad y luego tengo que beber
mucha agua y mear mucho para restablecer mi equilibrio celular.
Ni me había dado cuenta, la tenía a mi espalda, estaba sentada detrás de mi con los ojos cerrados .
No quise molestarla...
  • ¿Vienes mucho por aquí? - preguntó-
  • Si, se está bien aquí – dije sin volverme -
  • Yo había trabajado aquí, en la recepción, ya hace...
  • ¿También operada de los años?
  • Si, fui de las primeras, se me cayó el pelo y no me ha vuelto a crecer... -Dijo al tiempo
    que se quitaba un gorro de colores-
  • Esas cosas ocurrieron al principio, si...
    Se había movido poniéndose delante de mi, era alta, muy alta, me sacaba casi un palmo
    muy delgada, con un aspecto de unos treinta años.
Se sentó a mi lado y permaneció en silencio
- Que raro es todo... - dije por decir algo-
    -Sí, es todo como irreal – dijo ella-
  • ¿Tu que haces en la vida?
  • Nada, ver lo que pasa...
    Permanecimos un buen rato en silencio sin saber como iniciar una conversación mas
    interesante .
    Yo había puesto un CD de Miles Davis, el trompetista fantasma, su música envolvía el
    polvoriento lobby.
-¿Quieres una tablet? - Le dije alargándole una barrita alimenticia-
_¿Comes esa mierda? - dijo con confianza-
_ Bueno... Es cómodo y no hay que cocinar... Además lleva todo lo necesario...
_ ¿Tú qué comes?
_ Apenas nada...
_ ¿Nada?..
_ Bueno, cosas de antes,manzanas y esas cosas...Esas mierdas de tablets llevan cosas...
_¿Cuantos años tienes?
_ No me acuerdo muy bien, ya no cuento esas cosas...
_ Yo a veces tengo dudas,ya apenas importa, es siempre lo mismo, todo se ha trastocado
es como si el tiempo hubiera dejado de existir, solo era una advertencia de que te estabas
oxidando,que te estabas muriendo...
La miré a los ojos, tenía una extraña mirada verde...Una suave mezcla de amarillo y azul
Todo el mundo busca el futuro,nos han dejado solos.
_ Es bueno ese negro soplando el tubo – dije refiriéndome a Miles Davis -
_ Si sigues comiendo esas mierdas vas a perder lo poco que te queda de persona – dijo
mirando al precioso techo decorado con estrellitas-
_ ¿Si? - dije interesado-
_ Todo, vas a perder las ganas de todo...
_Son gratis, son para que la gente no tenga que preocuparse por ganarse la vida, era
_ un engorro eso de trabajar...
_ Todo lo gratis es sospechoso... - Dijo ella-
_Conspiración paranoica – dije yo -
_ ¿No notas que apenas tienes deseos?
_ ¿No notas una extraña melancolía?
_ ¿ Acaso no notas que todo te da igual? - dijo alzando la voz-
_ Te las dan gratis para que los dejes en paz, para que no jodas haciendo cosas...
_ ¿Tu como sabes todo eso? Seguro que no vives en la ciudad...
_ No sabes nada de lo que pasa...
_Bueno, vivo cerca...
_ Ya no hay cerca o lejos, ¿acaso no te has fijado?
_ Ellos no comen de esas cosas, no se divierten, solo investigan, estudian...
_ Yo me siento bien...
_ Crees que te sientes bien, es algo muy distinto...
Me callé para reflexionar.
_ ¿Quieres una manzana? Es una Fuji, son muy buenas ya apenas se cultivan, son casi
salvajes y sanas...
_ No se, hace mucho tiempo que no como de esas cosas...
_ Anda prueba – dijo acercándome una preciosa manzana roja-
Le di un mordisco y los péptidos arañaron mi boca y mi lengua
_ Es buena pero...
_ Cuando comes barritas ya no sabes comer otra cosa, todos tus sentidos se atrofian, todo
se inhibe, anda, bebe un poco de agua y insiste,deja ya de comer esa basura, con eso que
pusieron en la cabeza, apenas necesitas comer nada...
_ ¡ Despierta tío!
Se acercó mas a mi lado, me miró a los ojos y sentí un escalofrío
_ ¿Quieres que te chupe la polla? …
_ No sé, así de golpe...Sin conocernos...
Se rió de buena gana, a carcajadas...
Apenas recordaba mi último encuentro sexual, no recordaba si había sido de verdad o en
una de esas máquinas de realidad virtual...
Ya me había desabrochado el cinturón sin apenas darme cuenta
_ No te muevas, - dijo ella- a ver si todavía estamos a tiempo...
_ Me da un poco de cosa – dije azorado-
Al principio tuve un conato de erección que se quedó en nada
_ ¿Ves? - dijo confirmando su teoría-
_ Deja esa tablets y a lo mejor vuelves a ser un hombre, ahora eres como ganado a la
espera del matadero...
Me quedé pensativo intentando recordar mi último polvo satisfactorio, no lo conseguí.
_ También afecta a la memoria – dijo ella – toda esa confusión mental también forma
parte del plan
_ Bueno, tal vez sea que no me pones...
Ella se rió de buena gana
_ Ya sabes, se folla con la cabeza, tal vez no me gustes...
_ Se folla con la polla y el coño – dijo ella con sonrisa procaz-
_ Nos están sacando de la realidad, ya somos una población residual
_ Tal vez – dije preocupado -
Accioné el traslator sin apenas despedirme, estaba confundido,necesitaba pensar ,
al instante aparecí en mi casa y todo se me antojó diferente...
Siempre había imaginado el futuro a base de cosas relacionadas con la electrónica y
la mecánica, con naves espaciales y aparatos tangibles. Comencé a entender que se trataba
de otras cosas, era algo biológico, algo que no entendía, sencillo y a la vez muy complicado.
Recordé como me sorprendí cuando se verificaron las teorías del bosson de Higgins que
siendo materia podía atravesar la materia sin dañarla.
Población residual...
Tal vez una nueva civilización se estaba adueñando de todo, una élite de seres humanos
que sabía cosas que los residuales no habíamos alcanzado a entender. Cuando mas pensaba
mas sueño tenía, un extraño sopor mezcla de pereza y sueño.
Me tendí en la cama y me dormí enseguida.
Cuando desperté,intenté recordar mis sueños,estaba seguro que había algo importante
pero no conseguía recordarlo; cada vez me costaba mas recordar las cosas, sobretodo cosas del pasado.
Vivía totalmente instalado en el presente; tal vez la chica alta y calva tenía razón.
Salí a la calle, apenas había gente, casi nadie...
¿Dónde estaba la gente?
Una punzada de dolor taladró mi cabeza, siempre que pensaba en cosas desagradables sentía ese dolor,continuo, sordo,lacerante...
Me palpé el bolsillo buscando una barrita alimenticia, tenía hambre, la desenvolví y me la metí en la boca; al instante la escupí recordando lo que me había dicho la chica
del hotel.
Sentí otra punzada y un fuerte dolor de cabeza, casi estaba mareado.

Me metí en una cabina traslator y marqué las coordenadas para volver al hotel del día anterior
Aparecí en el salón del hotel en un instante, tenía sed...
La chica calva me esperaba sonriente portando una botella de agua en la mano, me estaba
esperando...
_ Anda bebe- dijo displicente-
_ Gracias...
Me senté en un lujoso chester de cuero mientras me recuperaba; ella puso una música suave
que me tranquilizó.
_ ¿Te duele mucho la cabeza?
_ Sí... - dije con los ojos cerrados-
La música de Arnold Frugger me hacía retroceder en el tiempo sembrando un caos en mi mente
haciéndome retroceder a otro tiempo, a otra realidad.
_Voy a parar la música – dijo ella- creo que te hace recordar...
El silencio volatilizó mi dolor
_Anda, come algo – dijo alargándome una manzana- si dejas de comer esas barritas de mierda
entra un hambre insoportable.
Mordí la manzana con avidez, apenas recordaba la sensación de hambre
_ Te dolerá un poco el estómago, pero se pasa enseguida...
Comí otra manzana, necesitaba saciarme.
_Salir de esto no es fácil – dijo la chica -
Permanecí un rato callado, no sabía que decir, tenía la sensación de estar regresando de un
sitio extraño, era como volver de un largo viaje desagradable.
_ Ven, te enseñaré los manzanos...
Me tomó de la mano y salimos al exterior a respirar
Paseamos por la orilla del mar calmado,en silencio, noté el frío de su mano, casi helado
una fina mano de pianista, larga, acorde con su altura.
El mar había arrastrado grandes piedras a la playa, los paisajes no son mas que desastres geológicos
pero a nuestros ojos son idílicos y maravillosos.
Se me ocurrió preguntarle: ¿El sol es real?
_ No se sabe, no se sabe nada... - Contestó mirando al mar-
_ Tal vez todo sea imaginado, tal vez Dios esté jugando a ser un ser humano, instalado en toda
la humanidad, tal vez la leyenda de Adán y Eva era real y vivieron en el verdadero paraíso
el paraíso de no saber, solo vivir, vivir por vivir...
Tal vez ser Dios es saber lo que pasa, lo que ocurre con la vida...
Ella pasó su mano por mi cintura como una novia...
_ Tal vez solo se trate de vivir, no de saber lo que es la vida...
El agua del mar acariciaba nuestros pies, sentía el agua real, fresca, transparente...
El mar era el mar real,el cielo azul sin una nube...Bueno, ni el mar ni el cielo es azul, eso ya
se sabe de siempre, solo es una reflexión de la luz...
Tal vez nuestros ojos y nuestro cerebro solo ve lo que quiere ver,tal vez nosotros mismos
creamos la realidad,para poder seguir viviendo.
Quizá en nuestro cerebro anida un factor de protección que nos hace magnificar todo para
que seamos felices, para que no profundicemos demasiado en las cosas.
Recordé la frase de Bolken... No profundices demasiado, puedes llegar a los infiernos donde
vive la verdad...
Ella se fue desnudando lentamente, todas sus prendas quedaron esparcidas en la fina arena
como un rastro para seguirnos.
Seguí sus huellas desnudándome también...

Nos miramos sonriendo; contemplé su cuerpo raro pero hermoso, ella me tomó la mano y me
invitó a meterme en el agua fría y real.
Nadamos juntos jugando a tocarnos...
Cuando salimos del agua nos tendimos en la fina arena, e hicimos el amor despacio, sin prisas
parando el tiempo, no queriendo terminar nunca, como dos enamorados, sabiéndonos queridos.
Tal vez habíamos regresado al paraíso.


F I N